Tel Aviv vuelve a postergar el avance de la causa

NewsITe
El Tribunal de Tel Aviv suspendió este lunes una nueva audiencia en el juicio contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, alegando “razones de seguridad y políticas” que impiden su presencia en la sala. La decisión, a la que accedieron medios europeos y a la que tuvo acceso Noticias Argentinas, vuelve a frenar el avance de un proceso que se reactivó parcialmente tras la reciente escalada bélica entre Israel e Irán.
En la resolución judicial se señala que, a pedido del Estado y del abogado defensor, la audiencia prevista para hoy queda cancelada y se fija una nueva fecha para el martes 19 de mayo de 2026, a las 9.30 hora local. Los representantes legales del premier presentaron un sobre sellado dirigido al tribunal y a la Fiscalía, en el que habrían detallado los motivos de seguridad que justificarían esta nueva postergación.
De acuerdo con lo publicado por el portal alemán Deutsche Welle, citando a la agencia EFE, el contenido de ese documento no trascendió, pero se enmarca en un contexto de alta tensión regional. Desde que los tribunales reanudaron su actividad tras dos meses de interrupción por la guerra entre Israel e Irán, concluida formalmente el 8 de abril, todas las citaciones a Netanyahu fueron pospuestas, acortadas o directamente anuladas.
Un juicio atravesado por la tensión regional
La prensa israelí, entre ella el diario Haaretz, vinculó la nueva cancelación con la incertidumbre en Medio Oriente ante la posibilidad de un nuevo ataque coordinado de Israel y Estados Unidos contra objetivos iraníes. En ese escenario, la presencia física del primer ministro en los tribunales es presentada por su defensa como un factor de riesgo adicional para la seguridad.
Analistas consultados por medios internacionales remarcan que la sucesión de reprogramaciones contribuye a dilatar un expediente que, de avanzar, podría marcar un punto de inflexión en la carrera política de Netanyahu, quien se mantiene en el poder pese a las masivas protestas internas y a las críticas a su gestión de la guerra.
Las tres causas que cercan al primer ministro
Netanyahu enfrenta tres causas penales abiertas, conocidas en Israel por su numeración: los expedientes 1.000, 2.000 y 4.000. En los dos primeros se lo acusa de fraude y abuso de confianza por la presunta recepción de lujosos obsequios de empresarios y por negociaciones irregulares con propietarios de medios de comunicación a cambio de una cobertura más favorable.
El caso 4.000 es considerado el más grave. Según la acusación, cuando Netanyahu se desempeñaba simultáneamente como primer ministro y ministro de Comunicaciones habría impulsado decisiones regulatorias que beneficiaron al empresario Shaul Elovich, entonces controlador de la firma de telecomunicaciones Bezeq y del portal Walla News. A cambio, el dirigente del Likud habría obtenido una línea editorial más benévola y una mejora sustancial en la cobertura mediática de su figura.
El llamado caso 4.000 es el primer proceso en la historia de Israel que sienta en el banquillo a un primer ministro en ejercicio por presunta corrupción vinculada a medios y regulaciones estatales.
Mientras el gobierno israelí mantiene el foco en la seguridad regional y en la guerra con Irán y otros actores, el curso de estas causas continúa siendo seguido de cerca tanto por la opinión pública local como por la comunidad internacional, que ve en el desenlace del juicio un test clave para la fortaleza institucional del país.

