Sturzenegger cuestiona al SMN y exige una fuerte modernización

Polémica por el plan oficial para recortar y modernizar el Servicio Meteorológico

Federico Sturzenegger cuestiona el funcionamiento del Servicio Meteorológico Nacional

NewsITe

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, volvió a encender el debate sobre el tamaño y el rol del Estado al apuntar de lleno contra el funcionamiento del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). En una serie de mensajes públicos, el funcionario describió la situación del organismo como una “historia increíble” de atraso tecnológico e ineficiencia, y dejó entrever que una reforma profunda podría implicar una fuerte reducción de personal.

Según el diagnóstico expuesto por Sturzenegger, el SMN trabaja bajo un esquema que, a su entender, quedó detenido en el tiempo. El ministro cuestiona que el organismo aún dependa en gran medida de procesos manuales para recolectar y cargar la información meteorológica, en un contexto mundial en el que predominan los sistemas automáticos, las redes de sensores y el uso intensivo de datos satelitales.

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De acuerdo con los números que difundió, el organismo cuenta con unas 1.000 personas en su dotación total, de las cuales solo alrededor de 20 serían meteorólogos especializados. El resto corresponde, en su mayoría, a personal de apoyo, operadores y tareas administrativas. Además, remarcó que la red de infraestructura está compuesta por unas 100 estaciones meteorológicas, muchas de ellas con más de medio siglo de uso.

Críticas por el uso de tecnología obsoleta

Uno de los ejes centrales de la crítica oficial apunta a los procedimientos de carga de datos. Sturzenegger aseguró que en numerosas estaciones aún se registran las mediciones en planillas de papel, para luego volcar esa información en un sistema basado en DOS, una tecnología informática propia de la década del 80, que después se envía a los especialistas.

Para el ministro, este esquema manual no solo ralentiza los procesos y aumenta el margen de error, sino que encarece de manera significativa la operación cotidiana. En sus cálculos, el costo salarial del personal necesario para operar cada estación permitiría, en cambio, financiar equipos modernos que funcionen de manera automatizada y transmitan los datos en tiempo real, sin necesidad de supervisión permanente.

Recorte de personal y apuesta a la automatización

Sturzenegger planteó que, con una modernización profunda, el SMN podría operar con unas 150 personas en lugar de las 1.000 actuales. El modelo que impulsa el Gobierno se basa en reducir drásticamente el número de trabajadores dedicados a tareas manuales de recolección, para concentrar la estructura en funciones técnicas y de análisis de la información.

  • Reemplazo de instrumentos con más de 50 años de antigüedad por sensores digitales automáticos.
  • Transmisión de datos en tiempo real, sin intervención humana en la etapa de medición.
  • Reducción del personal operativo y fortalecimiento del perfil profesional y analítico.
  • Reorientación del presupuesto hacia tecnología y mantenimiento de la red de estaciones.

El funcionario argumenta que este viraje permitiría ganar precisión en los pronósticos y, al mismo tiempo, aliviar las cuentas públicas, ya que el ahorro en salarios podría destinarse a renovar por completo la infraestructura.

Vinculación con la seguridad y las tragedias climáticas

Más allá del impacto fiscal, el Gobierno enlaza el debate con la seguridad de la población frente a fenómenos extremos. En sus mensajes, Sturzenegger mencionó episodios como las inundaciones de La Plata o los temporales en Bahía Blanca para ilustrar los riesgos de contar con sistemas de alerta que no estén a la altura de los estándares internacionales.

Desde la gestión de Javier Milei sostienen que la falta de inversión y modernización en áreas críticas del Estado, entre ellas el SMN y organismos bajo la órbita de Defensa, dejó al país en una situación de mayor vulnerabilidad ante desastres climáticos. En ese contexto, la reestructuración del servicio meteorológico se presenta como parte de una agenda más amplia de reformas orientadas a lo que el oficialismo define como “poner racionalidad y orden” en la administración pública.

“El objetivo es mejorar la productividad del Estado y, al mismo tiempo, elevar los niveles de seguridad para los ciudadanos”, remarcó el ministro al justificar la necesidad de una modernización acelerada del Servicio Meteorológico Nacional.

Si bien la propuesta oficial ya generó reacciones y temores por un eventual recorte masivo de puestos de trabajo, el proyecto todavía deberá traducirse en medidas concretas y, eventualmente, en discusiones con los gremios y el sector científico-técnico. El futuro del SMN, entre la presión por modernizarse y la necesidad de preservar capacidades y experiencia acumulada, se perfila como uno de los próximos focos de debate en la política argentina.

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