A través de la Resolución N.º 03, el interventor judicial Alberto Biglieri nombró a los nuevos representantes paritarios del gremio metalúrgico, que discutirán salarios con las cámaras empresarias. La comitiva está integrada por secretarios generales de seccionales no alineados con el desplazado titular de la organización, Abel Furlán. El primer desafío: destrabar el preacuerdo salarial para el sector metalmecánico que había quedado congelado tras la remoción de la ex-Comisión Directiva.

A través de la Resolución N.º 03 de la Intervención Judicial, Biglieri resolvió de un plumazo una de las mayores incógnitas que mantenían en vilo al poderoso gremio industrial, pero lo hizo con un fuerte mensaje político hacia el interior de la entidad. Los dirigentes designados para llevar la voz cantante en los despachos ministeriales tienen como denominador común pertenecer a los cuerpos orgánicos y seccionales no alineados al secretario general desplazado por la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo.
La comisión paritaria diseñada por el funcionario judicial faculta a los nuevos representantes para actuar en nombre de la UOM en todas las audiencias, firmas convencionales y procedimientos ante la Secretaría de Trabajo de la Nación. Los delegados designados bajo la rúbrica de Biglieri son:
Edgardo Guillermo Holstein: Secretario Adjunto de la Seccional San Nicolás.

Roberto Aníbal Bonetti: Secretario General de la estratégica Seccional Capital Federal.
Daniel Omar Martínez: Secretario General de la Seccional Cañada de Gómez.
Vicente Adrián Pérez: Secretario General de la Seccional Quilmes.
Enrique Ricardo Salinas: Secretario General de la Seccional La Plata.
La resolución explicita que este mandato excepcional tendrá plena vigencia durante todo el período que se extienda la intervención judicial o hasta tanto una nueva disposición la modifique o la deje sin efecto. De este modo, la paritaria metalúrgica pasa a ser conducida por delegaciones territoriales de peso que mantenían fuertes disidencias con la conducción nacional descabezada.





El objetivo urgente: destrabar el preacuerdo salarial congelado
En los considerandos de la medida, el interventor judicial justificó la urgencia de los nombramientos ante «la necesidad urgente de los trabajadores obtener resultados inmediatos y perentorios a los efectos de detener la depreciación de los salarios». Argumentó además que la situación de excepcionalidad y la «acefalía institucional declarada judicialmente» no podían paralizar las negociaciones colectivas ni la consecuente desprotección del carácter alimentario de las remuneraciones de los trabajadores del sector.
La conformación de esta mesa paritaria busca encauzar de forma inmediata la discusión salarial que había quedado suspendida en la primera quincena de junio. Antes de la intervención judicial originada por las irregularidades detectadas en el proceso eleccionario de la seccional Campana, la conducción de Furlán había abrochado un preacuerdo con las cámaras patronales el pasado 20 de mayo, el cual establecía un incremento del 10% destinado a compensar la inflación acumulada durante el bimestre abril-mayo.
Sin embargo, el fallo del tribunal de alzada invalidó las elecciones y desplazó a los paritarios oficiales, congelando la homologación y la liquidación de las subas. Con las nuevas designaciones, las empresas ya cuentan con un interlocutor válido para definir si se ratifica o se reconfigura el entendimiento original.
Mientras Furlán intenta agrupar al núcleo duro de las seccionales afines, la gestión de Biglieri avanza en los frentes que le encomendó la Justicia, abriendo auditorías sobre las prestaciones de la Obra Social de la UOM (OSUOMRA) y notificando las nuevas designaciones paritarias a la Secretaría de Trabajo de la Nación, dándole espacio a los dirigentes enfrentados al extitular, que deberán retomar las negociaciones de manera formal y desactivar el descontento de las bases del sindicato.

