Sheinbaum se planta contra una intervención en Cuba.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, utilizó su participación en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, realizada este sábado en Barcelona, para fijar una posición tajante frente a la situación en Cuba: rechazó de plano cualquier posibilidad de intervención militar en la isla y llamó a la comunidad internacional a apostar por el diálogo político y la estabilidad regional.
Ante un auditorio integrado por referentes progresistas como el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez; el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva; y el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, Sheinbaum propuso avanzar en una declaración internacional que deje por escrito el compromiso de garantizar la paz en Cuba y respetar su soberanía.
La mandataria recordó la histórica postura de México frente al bloqueo económico impuesto sobre La Habana y reivindicó la tradición diplomática de su país, basada en la no intervención y la autodeterminación de los pueblos. En ese marco, sostuvo que la salida a las tensiones en el Caribe debe construirse por la vía política y mediante acuerdos multilaterales, y no a través del uso de la fuerza.
Un llamado a reducir el gasto militar y “sembrar vida”
Además de su defensa de Cuba, Sheinbaum volvió a poner sobre la mesa una iniciativa que ya había adelantado durante la campaña electoral: la reducción coordinada del gasto en armamento a nivel global. Propuso que los países destinen al menos un 10% de sus presupuestos militares a programas de reforestación y protección ambiental de gran escala.
La presidenta mexicana definió esa idea como un modo concreto de “sembrar vida en lugar de guerra”, al vincular la crisis climática con los conflictos geopolíticos que se replican en distintas regiones del mundo. Según planteó, los recursos liberados por la baja en el gasto bélico podrían financiar políticas de desarrollo sostenible, mitigar el impacto del cambio climático y, al mismo tiempo, generar empleo en sectores rurales.
Relación con España y propuesta para la próxima cumbre
En otro tramo de su intervención, Sheinbaum buscó dejar atrás las fricciones diplomáticas que marcaron el vínculo entre México y España en los últimos años. Señaló que actualmente “no hay una crisis” entre ambos Estados, aunque subrayó la importancia de reconocer la memoria histórica y la resistencia de los pueblos originarios en la construcción de la identidad mexicana.
- Reafirmó la soberanía de México y la necesidad de un trato respetuoso e igualitario en la relación bilateral.
- Puso el foco en el aporte de las comunidades originarias a la vida política, social y cultural del país.
Como cierre, la mandataria ofreció a México como sede para la edición 2027 de la Cumbre en Defensa de la Democracia, con la intención de consolidar a su país como un actor activo en los foros multilaterales y en la construcción de una agenda internacional centrada en la paz, los derechos humanos y la protección del ambiente.

