La inmunización se lleva a cabo desde hace casi dos meses en los espacios municipales como el Cempre y el Hospital Zona Norte, y en el Hospital San Felipe. Según relevó EL NORTE, en el área de salud pública se aplicaron hasta el momento más de 13.150 dosis. Por su parte, PAMI distribuye los insumos y da acceso a la colocación para los afiliados jubilados en las farmacias adheridas de todo el país. La inmunización es fundamental para reducir las hospitalizaciones ante la proximidad del invierno.

De la Redacción de EL NORTE
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La campaña en la provincia de Buenos Aires se comenzó a implementar de forma escalonada desde la última semana de marzo con las personas mayores de 65 años. El 7 de abril se incluyó a embarazadas, niños y otros grupos de riesgo. La vacuna antigripal se suministra de manera gratuita y sin necesidad de orden médica. En San Nicolás se aplica desde los espacios municipales como el Cempre (Pellegrini 111) y el Hospital Zona Norte (Av. Illia y Zaracondegui) -de lunes a viernes de 8:00 a 14:00 por orden de llegada- y en el Hospital San Felipe, con acceso por calle Olleros de 7:00 a 16:00. Según relevó EL NORTE, en el área de salud pública se aplicaron hasta el momento más de 13.150 dosis.
Asimismo, PAMI distribuye los insumos y da acceso a la colocación para los afiliados jubilados en las farmacias adheridas de todo el país.
El objetivo de esta inmunización es reducir las complicaciones y hospitalizaciones provocadas por el virus de la influenza. La gripe, una enfermedad respiratoria altamente contagiosa, puede derivar en cuadros graves, especialmente en personas con condiciones preexistentes.
Los grupos destinatarios son: niñas y niños de 6 a 24 meses, personas gestantes sin importar el trimestre de embarazo, puérperas dentro de los 10 días posteriores al parto, personas de 2 a 64 años con factores de riesgo, personal estratégico.
Además, la vacuna contra la gripe puede administrarse junto con otras del Calendario Nacional, por lo que también es una oportunidad para ponerse al día con otras dosis pendientes.
Síntomas y señales
La gripe o influenza es una enfermedad respiratoria contagiosa, causada por los virus de la influenza. Sus síntomas son fiebre alta (38º o más), dolor de cabeza, decaimiento, tos, dolor de garganta, congestión nasal, dolor muscular y malestar generalizado. También pueden aparecer síntomas digestivos como náuseas, vómitos y diarrea, pero éstos son más comunes en los niños que en los adultos. La enfermedad tiene un período de incubación corta (2 a 5 días) y es altamente contagiosa desde un día antes de aparecer y hasta siete días después.
En algunas personas afectadas por la gripe, pueden presentarse algunas señales clave de emergencia que indican que el paciente requiere atención médica urgente:
En los niños, síntomas como fiebre sostenida, respiración rápida o dificultosa, coloración azulada de la piel, cambios en el estado de conciencia (tales como dificultad para despertarse) e irritabilidad. También cuando los síntomas de la gripe mejoran, pero luego regresan con fiebre y empeoramiento de la tos. En los adultos, síntomas como fiebre alta o sostenida, dificultad en la respiración o falta de aire, dolor o presión en el pecho, desmayo, confusión o vómitos severos y/o persistentes.
Si la persona afectada no padece de una enfermedad crónica, resulta conveniente adoptar las siguientes conductas: descansar mucho, beber mucho líquido, evitar el consumo de alcohol y tabaco, permanecer en el hogar y no entrar en contacto con otras personas para evitar contagiarlas.
Pueden consumirse medicamentos de venta libre destinados a aliviar los síntomas de la gripe pero sólo por pocos días, y en caso de que dichos síntomas persistan se debe consultarse al médico.
No debe administrarse aspirina a los niños o jóvenes. La mayoría de las personas en buen estado de salud se recuperan de la gripe sin complicaciones.
Medidas complementarias
Si bien la inmunización es la herramienta más efectiva para evitar complicaciones, el Ministerio de Salud recordó que existen medidas complementarias para prevenir la propagación del virus:
Higiene de manos frecuente con agua y jabón o alcohol en gel.
Ventilación de los ambientes, incluso en días fríos.
No compartir utensilios, mates u otros objetos de uso personal.
Cubrirse la boca y nariz con el pliegue del codo al toser o estornudar.
La campaña busca no solo proteger a los grupos más vulnerables, sino también descomprimir el sistema de salud durante el invierno, cuando aumentan las consultas por enfermedades respiratorias. La inmunización es una herramienta clave para evitar complicaciones y reducir la circulación del virus en la comunidad.

