Desde Rusia advirtieron que los cambios propuestos no favorecen un acuerdo duradero, mientras Washington continúa con negociaciones paralelas con Kiev y Moscú

Los cambios que Ucrania y los países europeos intentan introducir en el plan de paz no acercan la posibilidad de alcanzar un acuerdo, afirmó el asesor presidencial ruso Yuri Ushakov. Según sostuvo, las propuestas impulsadas en las últimas semanas no mejoran el documento ni aumentan las chances de lograr una paz a largo plazo, en un contexto de negociaciones aún inconclusas y con posiciones encontradas entre las partes.
Cuestionamientos del Kremlin y críticas al rol europeo
Ushakov aseguró que las iniciativas promovidas desde Kiev y distintas capitales europeas no contribuyen a generar condiciones favorables para una solución estable del conflicto. Sus declaraciones se suman a las del canciller ruso Serguéi Lavrov, quien cuestionó la intervención europea en el diálogo y sostuvo que su participación no resulta útil para el proceso. Desde el Kremlin también señalaron que la presencia de Europa en las negociaciones “no augura nada bueno”.
En ese marco, las autoridades rusas observan con recelo los intentos de modificar la versión inicial del plan de paz promovido por el presidente estadounidense Donald Trump, al considerar que esas correcciones alteran el equilibrio de la propuesta original.
La postura de Ucrania y las gestiones de Washington
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski reconoció que todavía no existe una versión final consensuada del plan y explicó que Estados Unidos mantiene conversaciones tanto con Kiev como con Moscú. Señaló además que Washington se encuentra “buscando un acuerdo” en la región del Donbass y que Ucrania aspira a contar con fuerzas armadas de al menos 800.000 efectivos.
La propuesta inicial incluía 28 puntos, entre ellos la no incorporación de Ucrania a la OTAN, el levantamiento gradual de las sanciones contra Rusia, la convocatoria a elecciones presidenciales en Ucrania 100 días después de la entrada en vigor del acuerdo, definiciones territoriales y la reducción del Ejército ucraniano a 600.000 efectivos. Funcionarios estadounidenses indicaron posteriormente que algunos de esos puntos fueron modificados, aunque sin precisar cuáles.
Las últimas rondas de conversaciones entre Estados Unidos y Ucrania se realizaron en Berlín los días 14 y 15 de diciembre, con la participación de Zelenski y de los enviados especiales de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner. En paralelo, el enviado especial de la Presidencia rusa y director del Fondo Ruso de Inversión Directa, Kiril Dmítriev, mantiene contactos en Miami, que calificó como “constructivos”, también con participación de representantes estadounidenses.

