Un rosarino de 42 años falleció en el primer día del 2024 por un cuadro de fiebre hemorrágica argentina.

El hombre había regresado a mediados de diciembre de Santiago del Estero por actividades laborales relacionadas con el campo. Después de sentir malestar general y presentar fiebre por varios días fue internado en un sanatorio privado de Rosario. Donde pese a que lograron suministrarle plasma de convalecientes, no pudo superar la infección causada por dicho virus.
Si bien el fallecimiento se produjo en el primer día del año, al haberse contagiado antes, la muerte queda registrada entre los casos fatales de 2023 en la ciudad, que en total fueron dos.

