A 31 años de las explosiones que cambiaron para siempre a Río Tercero

NewsITe
RÍO TERCERO (Córdoba).– A treinta y un años del atentado a la Fábrica Militar de Río Tercero, la ciudad vuelve a poner en primer plano la memoria, el reclamo de justicia y el acompañamiento a las víctimas. La Municipalidad organizó una agenda especial de actividades para honrar a las siete personas fallecidas, a más de 300 heridos y a los barrios enteros que debieron reconstruirse después de aquella mañana trágica del 3 de noviembre de 1995.
Según informó el municipio, la jornada conmemorativa comenzó en el Paseo del Milagro, sobre la calle Arenales al 964, con un acto protocolar que reunió a autoridades locales, familiares de víctimas, sobrevivientes y vecinos. Luego se celebró una Santa Misa en homenaje a quienes perdieron la vida y a todos los afectados por las explosiones.
Por la tarde, estaba previsto un reconocimiento especial al denominado grupo “7 estrellas”, símbolo de cada una de las víctimas fatales, en la Plazoleta de la Evocación, a las 18. Allí se esperaba un espacio de reflexión comunitaria y de reivindicación de la lucha por la verdad en una causa que se convirtió en emblema nacional contra la impunidad.
Memoria, verdad y justicia en el presente
En el marco de las actividades oficiales, el intendente Marcos Ferrer difundió un video en el que remarcó la necesidad de sostener el reclamo histórico de Río Tercero. “Pasaron 31 años y todavía tenemos mucho por hacer. La memoria se construye todos los días, acompañando a las familias, buscando la verdad y sosteniendo el reclamo de justicia”, señaló el jefe comunal.
Las organizaciones de víctimas y de derechos humanos insisten en que el atentado no fue un hecho aislado, sino parte de una trama mayor vinculada a la venta ilegal de armas durante el gobierno de Carlos Menem. Por eso, cada aniversario funciona también como recordatorio de las deudas pendientes del Estado con la comunidad riotercerense.
El atentado que sacudió a Córdoba y al país
La mañana del 3 de noviembre de 1995 comenzó como cualquier otra en Río Tercero, hasta que una serie de explosiones en la Fábrica Militar sembró el caos. Proyectiles y municiones salieron despedidos sobre la ciudad, provocando destrucción en varias manzanas, incendios, pánico generalizado y una escena de guerra en pleno territorio cordobés.
Las víctimas mortales fueron identificadas como Romina Torres, Laura Muñoz, Aldo Aguirre, Leonardo Solleveld, Hoder Dalmasso, Elena Rivas de Quiroga y José Varela. Sus nombres siguen presentes en cada conmemoración, en murales, placas y espacios públicos que recuerdan la dimensión humana de la tragedia, más allá de los expedientes judiciales.
De la versión de “accidente” a la confirmación del atentado
En las primeras horas posteriores a las explosiones, el entonces presidente Carlos Menem sostuvo públicamente que se trataba de un accidente. Sin embargo, con el correr de los años, las investigaciones judiciales demostraron lo contrario: el episodio fue un atentado planificado para ocultar pruebas de la venta ilegal de armas al exterior.
- Se vinculó el hecho con el tráfico de armamento a Croacia y Bosnia-Herzegovina durante las Guerras Yugoslavas.
- También se relacionó con la provisión ilegal de armas a Ecuador en la Guerra del Cenepa, en pleno conflicto con Perú.
- La explosión habría tenido como objetivo hacer desaparecer documentación y rastros comprometedoras para funcionarios nacionales.
Recién en 2014 el Tribunal Oral Federal 2 de Córdoba condenó a cuatro ex directivos de Fabricaciones Militares por el delito de “estrago doloso agravado”, reconociendo así el carácter intencional del hecho. Fue un paso clave para las víctimas, aunque no alcanzó para cerrar todas las heridas.
La causa Menem y una deuda que quedó abierta
En relación con la responsabilidad política, la situación del ex presidente Menem atravesó varias idas y vueltas judiciales. Fue procesado en 2013, pero al año siguiente la Cámara Federal anuló ese fallo. En 2017, la Cámara Federal de Casación Penal revocó el sobreseimiento y reactivó la acusación como posible autor mediato del atentado.
En 2018 se confirmó su procesamiento y se ordenó la elevación a juicio oral, con audiencias previstas para febrero de 2021. Sin embargo, el debate nunca llegó a realizarse: Menem falleció el 14 de febrero de ese año, diez días antes del inicio programado del juicio, y su eventual responsabilidad penal quedó sin resolución definitiva.
Para los habitantes de Río Tercero, cada aniversario reafirma que la búsqueda de justicia no se limita a los tribunales: también se expresa en la memoria colectiva, en la transmisión de la historia a las nuevas generaciones y en la exigencia de que un hecho así nunca vuelva a repetirse.
Con actos, homenajes y espacios de reflexión, la ciudad convirtió el dolor de 1995 en un compromiso permanente con la verdad. A 31 años del atentado, Río Tercero sigue reclamando que la tragedia no quede en el olvido y que todas las responsabilidades sean plenamente reconocidas.

