El imputado por trata fue derivado al Hospital Naval con cuadro crítico

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El ciudadano ruso Konstantin Rudnev, señalado como líder de una presunta secta y acusado por trata de personas en una causa que se tramita en Bariloche, fue internado de urgencia en el Hospital Naval Central de Buenos Aires por una seria complicación posquirúrgica. El hombre, de 58 años, había sido operado a fines de mayo por una hernia inguinal y ahora deberá volver a pasar por el quirófano.
Según consta en la presentación realizada ante el juez de garantías por su defensor, Martín Sarubbi, Rudnev fue evaluado por el cirujano Eduardo Cammarota, quien dispuso su inmediata internación en un centro de alta complejidad. El profesional detectó un cuadro de hipertensión arterial —con registros de 160/100 milímetros de mercurio—, dolor intenso en la zona escrotal derecha y la presencia de una masa «tensa, dolorosa y febril» compatible con una complicación grave de la cirugía previa.
El informe médico señala que el imputado necesita drenaje quirúrgico y tratamiento antibiótico para afrontar la evolución desfavorable del posoperatorio. La historia clínica incorporada al expediente detalla que el 26 de mayo de 2026 Rudnev fue intervenido en la Clínica Monte Grande, donde se le practicó una hernioplastia con colocación de malla del lado derecho. Desde entonces, el cuadro no logró estabilizarse.
Estudios por imágenes posteriores, entre ellos una ecografía realizada el 23 de junio, describieron una «colección fluida multiloculada en región inguinoescrotal derecha compatible con hematoma en fase de organización, con neovascularización septal reactiva». La persistencia de dolor, inflamación y signos de infección derivó en el pedido de una nueva cirugía y en la derivación al Hospital Naval.
Seguimiento judicial y preocupación por su estado general
Mientras Rudnev permanecía en la guardia a la espera de su intervención, el juez de garantías informó personalmente la situación a la Oficina Judicial de Bariloche y a la empresa encargada del monitoreo electrónico. El objetivo fue dejar constancia de que el traslado obedeció a razones estrictamente médicas y que se mantienen las pautas fijadas al concederse la prisión domiciliaria en el marco de la causa por trata de personas.
La evolución del imputado quedará ahora bajo una doble supervisión: por un lado, el equipo médico que atenderá las complicaciones posquirúrgicas; por otro, las autoridades judiciales que controlan el cumplimiento de las medidas cautelares. Desde el entorno de Rudnev manifestaron una «gran preocupación» por su salud y describieron su cuadro como «extremadamente grave», aludiendo no solo a la problemática actual sino también a enfermedades previas.
Allegados al acusado detallan que, además de la complicación en la zona operada, padece protusiones en la columna vertebral —incluida una cervical de rápida progresión—, con riesgo de parálisis y de accidente cerebrovascular. A ello se suman problemas cardíacos y un cuadro de hipertensión sostenida que agravan su pronóstico. La combinación de estas patologías obliga a un abordaje integral y podría incidir en eventuales pedidos de revisión de las condiciones de detención mientras continúa el proceso judicial en su contra.
La defensa remarcó la necesidad de internación en un centro de alta complejidad para garantizar el tratamiento adecuado y el control permanente del estado clínico de Rudnev.
En las próximas horas se espera la nueva intervención quirúrgica y la emisión de partes médicos oficiales que permitan conocer con mayor precisión la evolución del líder de la secta rusa, cuya situación procesal seguirá su curso en paralelo a la atención sanitaria.

