La iniciativa de la Autoridad Británica de la Competencia habilita a los editores a excluir sus contenidos de las “Vistas generales de IA”.

Reino Unido propuso que los sitios web puedan rechazar que sus contenidos sean utilizados en los resúmenes generados por la inteligencia artificial de Google. La iniciativa fue presentada por la Autoridad Británica de la Competencia y será sometida a consulta pública hasta el 25 de febrero.
La propuesta permitiría a los editores optar por no participar en la función “Vistas generales de IA” de Google y también exige a la compañía adoptar “medidas concretas para garantizar que el contenido esté correctamente atribuido” en los resultados generados por inteligencia artificial.
La CMA presentó la iniciativa luego de que Google fuera designada en octubre de 2025 como “empresa estratégica en el mercado” de búsquedas en línea, debido al dominio de su motor de búsqueda. Esa categoría la somete a normas regulatorias más estrictas.
La propuesta sostiene que “los editores podrán negarse a que sus contenidos se utilicen para alimentar funciones de IA como las ‘Vistas generales de IA’ o para entrenar modelos de IA fuera de la búsqueda de Google”.
Además, el texto establece que “Google también deberá adoptar medidas concretas para garantizar que el contenido de los editores esté correctamente atribuido en los resultados generados por IA”.
Reclamos del sector editorial
Editores de sitios web y medios de comunicación cuestionan el uso de la inteligencia artificial por considerar que sus contenidos se utilizan sin remuneración para alimentar modelos de IA. También señalan que los resúmenes generados en las búsquedas desalientan el acceso a las páginas originales, lo que reduce el tráfico y los ingresos publicitarios.
Según datos del regulador, el 90% de las búsquedas en Reino Unido se realizan a través de Google y más de 200.000 empresas británicas se publicitan en la plataforma.
La respuesta de Google
Desde la empresa, el responsable de productos Ron Eden sostuvo que “todo nuevo control debe evitar perturbar la búsqueda de una manera que conduzca a una experiencia fragmentada o confusa para los usuarios”. Además, subrayó que Google ofrece a los editores “una gama de controles para gestionar la forma en que su contenido aparece en la búsqueda”.
Entre otras propuestas, la CMA sugiere mostrar una pantalla que facilite el cambio del motor de búsqueda predeterminado y establecer normas que garanticen una clasificación equitativa de los resultados, algo que Google debería demostrar.
La normativa británica que permite designar a empresas estratégicas en el mercado se inspira en el Reglamento Europeo de Mercados Digitales, que rige en la Unión Europea y alcanza a grandes tecnológicas como Apple, Google y Meta. El objetivo es poner límites a posibles abusos de posición dominante.

