Gámez revivió México 86 en la previa del nuevo cruce mundialista

En la antesala del cruce entre Argentina e Inglaterra por las semifinales del Mundial 2026, Raúl Gámez, ex presidente de Vélez Sarsfield, volvió sobre uno de los capítulos más cargados de tensión de la historia futbolera entre ambos países: el partido de México 1986. A casi cuatro décadas de aquel encuentro inmortalizado por la mano de Diego Maradona y el segundo gol considerado el mejor de los mundiales, el dirigente repasó el clima en las tribunas y lo contrastó con la realidad actual.
En diálogo con Radio Rivadavia, Gámez describió el torneo que se disputa este año como “un Mundial de ricos”, al remarcar que los costos de viaje y estadía dejan afuera a muchos hinchas populares. Esa reflexión le sirvió como punto de partida para recordar cómo vivió él mismo la cita de México, a la que llegó por su cuenta, diferenciándose de los grupos de barras organizados. “Soy más de la hinchada”, enfatizó, marcando distancia de los sectores violentos que marcaron buena parte de la historia del fútbol argentino.
El ex dirigente rememoró que, en 1986, el contexto político y social seguía atravesado por las heridas abiertas de la Guerra de Malvinas. Ese trasfondo se trasladó a las tribunas, con encuentros cargados de simbolismo y un clima caldeado en las calles. Gámez relató que los choques entre hinchas argentinos e ingleses fueron frecuentes y que la violencia no se limitó a lo que se vio en las imágenes que con el tiempo se volvieron emblemáticas.
Violencia en México, héroes en Malvinas y el rol de la hinchada
Según su testimonio, las peleas entre simpatizantes se daban “en la calle y en la cancha”, muchas veces como respuesta a provocaciones, en especial cuando los aficionados ingleses consumían alcohol. Gámez admitió errores propios y de su generación de hinchas, que en ocasiones se trenzaban por banderas o sectores de la tribuna. No obstante, relativizó el alcance de los registros audiovisuales que circularon después: aseguró que la famosa pelea filmada fue, en realidad, “la más chica” de todas las que se produjeron en aquella Copa del Mundo.
En su repaso, el ex presidente de Vélez también resaltó que los hinchas argentinos acudían a defender a compatriotas desalojados por los grupos ingleses en distintas zonas. Recordó la presencia de simpatizantes de Boca, Estudiantes, Chacarita y hasta fanáticos mexicanos que se sumaban a la movida albiceleste, en un clima donde convivían la pasión futbolera y la tensión postbélica. Al mismo tiempo, evitó cualquier intento de épica en torno a los disturbios y fue categórico al subrayar que “los únicos héroes” de aquella época fueron los soldados que combatieron en Malvinas.
- Gámez calificó al Mundial 2026 como “de ricos” por el alto costo para los hinchas.
- Recordó los enfrentamientos entre argentinos e ingleses en México 86.
- Marcó distancia de las barras y se definió como parte de la hinchada común.
- Reivindicó a los ex combatientes como los verdaderos héroes de Malvinas.
“Pasaron 40 años, debería ser distinto. Hoy se ve más familia en la cancha, más mujeres. Debería ser más tranquilo el partido del miércoles”, planteó Raúl Gámez, al pedir un clima de mayor convivencia en la semifinal del Mundial 2026.
Mirando hacia el próximo enfrentamiento mundialista, Gámez pidió que el partido se viva con otro espíritu. Señaló que las canchas hoy muestran un perfil más familiar, con mayor presencia de mujeres y niños, y llamó a dejar atrás la lógica de la confrontación física. El nuevo choque entre Argentina e Inglaterra, esta vez con un lugar en la final en juego, se presenta como una oportunidad para que la rivalidad histórica se exprese dentro del campo de juego y no en las tribunas, sin perder de vista el peso de los recuerdos que aún forman parte de la memoria colectiva.

