Organizadores defienden la carrera y exigen respuestas

NewsITe
El conflicto entre jinetes y corredores en Paso Córdoba, en las afueras de General Roca, sigue sumando capítulos. Tras los graves incidentes registrados durante la tradicional prueba Doble Apolo, la organización del evento difundió un duro comunicado en el que repudió la violencia, defendió el desarrollo de la competencia y aseguró contar con todos los permisos exigidos por las autoridades.
La carrera, que se disputa hace casi dos décadas en esa zona declarada área protegida municipal, se vio alterada cuando un grupo de jinetes irrumpió sobre el circuito y atacó a los participantes. Las imágenes y testimonios se viralizaron rápidamente, generando indignación en el ambiente deportivo y entre los vecinos de la región del Alto Valle rionegrino.
“Multieventos Del Valle, organizadores de la 17ª edición de la Doble Apolo, repudia los hechos de violencia de público conocimiento que se registraron en el kilómetro 2 de la competencia por un grupo de violentos”, expresaron en el texto difundido, al que tuvo acceso Noticias Argentinas. La entidad remarcó que trabaja desde hace 18 años en el mismo lugar y que nunca antes se había llegado a este nivel de agresión.
En el comunicado, los responsables de la prueba detallaron que presentaron los planos del circuito ante la Municipalidad de General Roca, que fueron aprobados, y que abonaron todos los cánones correspondientes. Además, indicaron que solicitaron autorización a la empresa estatal Vial Rionegrina (VIARSE) para los cortes intermitentes de ruta y que también pidieron permiso al propietario de un campo lindero al predio municipal.
Permisos, protocolo y denuncias de amenazas previas
“Todos los permisos están a disposición de quienes lo deseen”, subrayó la organización. Según explicaron, la Doble Apolo se realiza en un espacio destinado a actividades recreativas, deportivas y turísticas, lo que, remarcan, refuerza la legalidad del evento y su inserción en la agenda deportiva de la zona.
Los organizadores agregaron que, de acuerdo con el protocolo habitual, un grupo de colaboradores recorre el circuito unos 30 minutos antes de la largada para verificar la seguridad y el correcto marcado del trazado. En esta edición, señalaron, ya habían detectado faltantes de señalización, aunque no hallaron personas en el lugar, solo a los banderilleros y al equipo de apoyo.
Minutos después, y ya con la carrera en marcha, aparecieron los jinetes que protagonizaron el ataque. El episodio se da en el marco de una tensión que, según describen desde la organización, persiste desde hace años entre ciertos lugareños y quienes llevan adelante la competencia. “Siempre recibimos amenazas antes del evento, pero ahora fueron más allá”, deslizaron.
- La Doble Apolo lleva 17 ediciones realizadas en Paso Córdoba.
- El área fue declarada protegida a nivel municipal para usos recreativos y deportivos.
- La organización afirma haber cumplido con todos los trámites y pagos exigidos.
“Esperemos que la Justicia y autoridades tomen letra del caso para evitar futuros hechos para aquellos que utilizan el lugar para sus actividades particulares”, concluyeron los organizadores, que esperan avances en la investigación y definiciones oficiales.
Mientras se aguardan pronunciamientos de la Justicia rionegrina y de las autoridades municipales, la polémica deja al descubierto un conflicto de convivencia en torno al uso del espacio público en zonas rurales y turísticas, y abre el debate sobre cómo garantizar la seguridad en eventos deportivos al aire libre.

