Quién era Facundo Rico, el ingeniero argentino asesinado

Ingeniero argentino asesinado en Madrid: conmoción por el caso de Facundo Rico

Facundo Rico, ingeniero argentino asesinado en Madrid

NewsITe

La comunidad argentina en España permanece conmocionada tras conocerse la violenta muerte de Facundo Rico, un ingeniero de 37 años que fue asesinado de 13 puñaladas en su departamento del barrio Las Tablas, una moderna y acomodada zona residencial de Madrid. El caso, que mezcla celos, una presunta infidelidad y un desenlace trágico, es investigado por la Policía Nacional española.

Rico, nacido en Argentina pero con nacionalidad española, residía desde hacía más de una década en el país europeo. Antes de radicarse en la capital, había vivido en la comunidad autónoma de Extremadura. Según trascendió, ocupaba un departamento en el sexto piso del bloque E de una urbanización situada en la calle Cirauqui 4, donde llevaba instalado entre tres y cuatro años.

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El cuerpo del ingeniero fue hallado el martes pasado luego de que vecinos del edificio alertaran a las autoridades por un fuerte olor a un producto químico que emanaba del inmueble. Al ingresar al departamento, los efectivos policiales lo encontraron tendido en el piso de la cocina, con 13 heridas de arma blanca localizadas en el abdomen, la espalda y el omóplato.

Un profesional destacado en energías renovables

De acuerdo con medios españoles, Facundo Rico se había especializado en el campo de las energías renovables y contaba con una sólida formación académica. Había cursado dos másteres y obtenido un doctorado en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), donde investigó sobre la optimización de la limpieza de plantas fotovoltaicas, tema central de su actividad profesional.

En su trayectoria laboral, Rico se desempeñó como responsable de proyectos eólicos y fotovoltaicos en distintos países, entre ellos Uzbekistán. Esa carrera internacional le permitía mantener un alto nivel de vida y lo obligaba a viajar con frecuencia, motivo por el cual, según contó el portero del edificio, no era una figura muy conocida por todos los vecinos, a pesar de su tiempo de residencia en el lugar.

El departamento que ocupaba era alquilado y formaba parte de un complejo moderno, típico de Las Tablas, un barrio que en los últimos años se consolidó como una de las zonas más pujantes de Madrid, habitado por profesionales y familias de clase media y alta.

El presunto agresor y la hipótesis de un crimen por celos

Las primeras reconstrucciones del caso señalan como presunto autor del homicidio a un español de 65 años identificado como Alberto. De acuerdo con la información publicada por el diario El País, el hombre habría ingresado al departamento de Rico alrededor de las 10 de la mañana. Los investigadores analizan si tenía planificado el ataque, pero consideran que al menos contemplaba la posibilidad de un desenlace fatal.

Fuentes cercanas a la causa citadas por la prensa española indican que la esposa de Alberto quería separarse de él y que el hombre se había obsesionado con la posibilidad de que existiera una tercera persona. En ese contexto, habría focalizado sus sospechas en Rico, con quien ella compartía actividades en un gimnasio.

Según la reconstrucción, en la cocina del departamento se produjo un fuerte enfrentamiento entre ambos hombres que terminó con Alberto asestando las 13 puñaladas a Facundo. Tras el ataque, el presunto homicida abandonó el lugar y, en su huida, se cruzó con el portero del edificio antes de subirse a su vehículo.

Huida, suicidio y una investigación en marcha

Luego del crimen, Alberto se dirigió a una vivienda de su propiedad en la localidad de La Adrada, en la provincia de Ávila, donde se encontraba su esposa. Al día siguiente, cuando el asesinato de Rico ya era noticia en los medios españoles, el hombre habría tomado la decisión de quitarse la vida.

De acuerdo con lo publicado por la prensa local, el sospechoso se trasladó hasta una garganta cercana al pueblo y se arrojó desde una zona elevada, lo que derivó en su muerte. Esta secuencia, sumada a los elementos recabados por la Policía Nacional, refuerza la hipótesis de un crimen motivado por celos y seguido de suicidio.

Mientras avanza la investigación judicial, el caso reaviva el debate sobre los femicidios y los crímenes vinculados a la violencia de género y los celos posesivos, ya que el detonante habría sido la decisión de la esposa del presunto agresor de poner fin a la relación. La muerte de Facundo Rico deja un fuerte impacto en su entorno afectivo y profesional, especialmente en la comunidad académica y del sector de energías renovables, donde era reconocido por su formación y experiencia internacional.

La trayectoria de Rico en energías renovables y su proyección internacional contrastan con la brutalidad de un crimen que expone, una vez más, las consecuencias extremas de la violencia basada en los celos y el control.

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