Reorganización política en Kiev desata tensión en las calles

NewsITe
La reestructuración del Gobierno de Ucrania impulsada por el presidente Volodímir Zelenski abrió un nuevo frente de tensión interna. Miles de personas se movilizaron en las últimas horas en Kiev y otras ciudades para manifestar su rechazo a la renuncia del ministro de Defensa Mykhailo Fedorov y para cuestionar el rumbo de la conducción política y militar en plena guerra contra Rusia.
De acuerdo con medios internacionales, la plaza Iván Franko, en el corazón de la capital ucraniana, se convirtió en el epicentro de las protestas. Allí se concentraron manifestantes que, pese al contexto bélico y a las restricciones propias del estado de guerra, salieron a la calle con banderas, carteles y cánticos dirigidos tanto a la cúpula militar como al poder político.
Las consignas apuntaron principalmente contra el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Oleksandr Syrsky, y defendieron de forma explícita a Fedorov. Entre los gritos más repetidos se escucharon: “Fuera Syrsky”, “Fuera la corrupción”, “Gloria a los héroes”, “Fedorov, ministro de Defensa de Ucrania” y “El poder es del pueblo”, según consignó el portal ucraniano Ukrinform, citado por la agencia Noticias Argentinas.
Los participantes también exhibieron carteles artesanales con mensajes como “La fuente del poder en Ucrania es el pueblo con carteles de cartón”, “Destituir a Syrsky”, “Fedorov al Ministerio de Defensa”, “Apoyamos a Fedorov”, “Defendemos al ministro de Defensa Fedorov”, “Fuera el sovietismo del ejército”, “No toquen a Fedorov” y “Dejen en paz a nuestro ministro de Defensa”. Las protestas se replicaron en Lviv y en otros centros urbanos, reflejando el malestar por los cambios en la cúpula del poder.
Un nuevo primer ministro para un gobierno en transición
En paralelo al malestar en las calles, el Parlamento ucraniano (Verjovna Rada) avanzó con una profunda reconfiguración del Gabinete. Los legisladores designaron a Sergiy Koretsky, de 48 años, como nuevo primer ministro, en reemplazo de Yulia Svyrydenko, cuya renuncia arrastró automáticamente la caída del resto del Gobierno, conforme a la legislación ucraniana.
Koretsky llega al cargo con un perfil técnico y experiencia en el sector energético: se desempeñaba como director ejecutivo del Grupo Naftogaz, la poderosa compañía estatal de energía. Según se informó, en la mañana del 15 de julio el bloque oficialista Servidor del Pueblo mantuvo una reunión con el entonces candidato para discutir su visión sobre el funcionamiento del Gabinete y la futura estructura del Gobierno, en un contexto marcado por la guerra, la presión económica y las expectativas de la ciudadanía.
Esa misma tarde, la Verjovna Rada recibió la propuesta formal de Zelenski para que Koretsky asumiera la jefatura de Gobierno. La candidatura obtuvo un amplio respaldo legislativo: 289 diputados votaron a favor, superando con holgura el mínimo requerido. Para el oficialismo, se trata de un gesto de estabilidad política y de continuidad en la agenda de reformas.
Prioridades: invierno, economía y el camino hacia la Unión Europea
- Preparar al país para el próximo invierno, con foco en energía y servicios básicos.
- Sostener y apoyar a las empresas para preservar la actividad económica.
- Reforzar la cooperación con los aliados internacionales.
- Acelerar el proceso de adhesión de Ucrania a la Unión Europea.
En su discurso ante los legisladores, Koretsky subrayó que uno de sus principales desafíos será garantizar el abastecimiento energético de la población durante los meses más fríos, en un contexto de infraestructura dañada por los ataques rusos. También destacó la necesidad de proteger al tejido productivo para evitar una mayor contracción económica, al tiempo que se asegura la financiación del esfuerzo bélico.
“Nuestro objetivo es mantener la estabilidad en tiempos de guerra, fortalecer la economía y avanzar de manera decidida hacia la Unión Europea”, remarcó Koretsky ante el Parlamento, según reprodujeron agencias internacionales.
La combinación de protestas callejeras y cambios en la cúpula política expone las tensiones internas que atraviesa Ucrania después de más de dos años de conflicto. Mientras el Gobierno intenta reordenar su estructura y enviar señales de firmeza hacia sus aliados, buena parte de la sociedad reclama mayor transparencia, rendición de cuentas y participación en las decisiones que marcan el futuro del país.

