Anestesista afronta pedido de pena por la muerte de un niño de 4 años

NewsITe
El anestesiólogo Mauricio Krause, declarado responsable por el homicidio culposo de Valentín Mercado Toledo, un nene de 4 años fallecido en un quirófano de Río Negro en julio de 2024, enfrenta un pedido de tres años de prisión en suspenso. La solicitud fue formulada por el Ministerio Público Fiscal y la querella durante la audiencia de cesura realizada en los tribunales rionegrinos.
De acuerdo con lo informado por el Ministerio Público Fiscal de Río Negro, el fiscal Gastón Britos Rubiolo reclamó además que se le imponga a Krause una inhabilitación especial para ejercer la medicina durante 10 años, junto con el pago de las costas del proceso. El planteo se sustenta en la conducta que el tribunal consideró negligente durante la intervención quirúrgica en la que murió el niño.
En un fallo previo, dictado en diciembre, el tribunal determinó que Valentín falleció por una encefalopatía hipóxico-isquémica derivada de un incidente obstructivo en la vía aérea del tubo endotraqueal. El juez Emilio Stadler remarcó entonces que el menor no presentaba antecedentes de salud relevantes y que la clínica donde fue atendido es uno de los centros asistenciales de mayor complejidad de la provincia.
El magistrado subrayó que el anestesista contaba con la tecnología requerida para cumplir su tarea y, pese a ello, consideró probada una actuación imprudente. Entre los elementos valorados, se destacó que el profesional se retiró del quirófano durante la cirugía, utilizó su teléfono celular en ese contexto y no había un desfibrilador disponible en la sala, un déficit que también quedó expuesto en el debate.
Pedido de la defensa y próxima resolución judicial
Durante la audiencia de este martes, la defensa de Krause solicitó que se le aplique el mínimo de la escala penal prevista para el delito de homicidio culposo y que la inhabilitación profesional, en caso de ser impuesta, se limite específicamente al ámbito de la medicina pediátrica. Los defensores sostuvieron que deben ponderarse los antecedentes personales del médico y la ausencia de condenas previas.
La resolución final sobre la pena será dada a conocer el próximo martes 10 de febrero a las 12:30. Se trata de la instancia culminante de un proceso en el que ya declararon cuatro testigos ofrecidos por la fiscalía y la querella, además de ocho testigos de la defensa particular, quienes aportaron versiones sobre lo ocurrido en el quirófano y sobre el desempeño profesional del imputado.
Al fundamentar su pedido, Britos Rubiolo calificó el hecho como profundamente traumático para la familia de Valentín y para su entorno afectivo. En el juicio se escucharon los relatos de la madre y de la abuela “postiza” del niño, quienes reconstruyeron con detalle los momentos previos al ingreso del pequeño a la sala de operaciones, así como el impacto emocional que tuvo la noticia de su muerte.
“Entre los agravantes consideramos la corta edad de la víctima, que tenía apenas cuatro años, y la magnitud de la pérdida para su familia y su comunidad. También evaluamos el modo en que se desenvolvió el profesional durante la intervención”, remarcó el fiscal en la audiencia.
El caso reavivó el debate sobre los estándares de control y seguridad en los procedimientos médicos en la provincia, especialmente en áreas críticas como la anestesiología y la atención pediátrica. Organismos de salud y asociaciones profesionales siguen de cerca la causa, que podría sentar un precedente en materia de responsabilidad penal de los equipos médicos ante fallas graves durante intervenciones quirúrgicas.

