La Cámara Argentina del Acero pidió al Gobierno nacional una “defensa comercial eficaz” frente a la competencia “desleal” de productos ingresados desde el exterior. “El objetivo no es frenar las importaciones, sino asegurar que la apertura comercial contribuya a generar inversión, empleo y desarrollo industrial”, remarcó la entidad que integran las siderúrgicas Ternium y Acindar.

De la redacción de EL NORTE
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En el marco de una creciente presión de las importaciones sobre el mercado nacional siderúrgico y toda su cadena de valor, la Cámara Argentina del Acero reclamó al Gobierno nacional de Javier Milei una “defensa comercial eficaz, dentro de las reglas de la OMC, frente a prácticas desleales”. La entidad conformada por las empresas Ternium, Tenaris, ArcelorMittal Acindar, Gerdau y Acerbrag pidió medidas similares a las implementadas por Estados Unidos, la Unión Europea, el Reino Unido, México y Brasil frente al avance de las importaciones subsidiadas de China.
El reclamo sectorial formó parte del habitual reporte de productividad informado por la Cámara que preside Federico Amos, CEO de ArcelorMittal Acindar. Tal como ya lo había anticipado EL NORTE, en agosto la producción de acero crudo registró una retracción interanual del 1%, mientras que la de laminados mostró un crecimiento de 6,1% respecto del mismo mes del año precedente.
Con un total de 366.700 toneladas, la producción de acero crudo tuvo una caída 2,9% en agosto respecto de julio último y una caída del 1,0% comparado con el mismo mes del año anterior. Comparados los primeros ocho meses del año con el mismo período del año anterior, el crecimiento fue del 9,0%.
Por su parte, la producción de laminados (planos y no planos) fue de 324.100 toneladas, tuvo una suba del 1,5% respecto de julio último y muestra un crecimiento del 6,1% interanual. Comparados los primeros ocho meses del año con el mismo período del año anterior, la caída fue del 2,1%.
Diagnóstico
Informados esos números, la Cámara Argentina del Acero trazó un cuadro de situación referido al conjunto de la industria. “La actividad industrial continúa traccionada casi exclusivamente por energía, agro y minería, mientras que, en contraste, la construcción, el sector automotor y la línea blanca mantienen su bajo nivel de actividad, afectados por la debilidad del consumo interno, lo que mantiene elevados niveles de capacidad ociosa en buena parte de la industria”.
Los industriales siderúrgicos indicaron que a este escenario se suma una “creciente presión de las importaciones, particularmente de productos provenientes de China, en toda la cadena de valor, impulsada por su elevada sobrecapacidad productiva y sus bajos precios que causan demandas de dumping en casi todos los mercados del mundo”.
En tal sentido, la entidad repasó cómo reaccionaron otros gobiernos nacionales y regionales ante esa situación planteada en el comercio internacional. “Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido continúan reforzando sus mecanismos de defensa comercial mediante incrementos de aranceles, medidas antidumping, salvaguardas y derechos compensatorios para proteger sus cadenas de valor frente al avance de las exportaciones subsidiadas de China. En ese sentido, además, México avanza con investigaciones antidumping sobre productos siderúrgicos chinos con derechos potenciales de hasta 103%, mientras que Brasil ya aplica medidas vigentes que alcanzan hasta 700 dólares por tonelada en determinados productos de acero, lo que implica un derecho antidumping del orden del 100%, profundizando así la protección de sus industrias locales”.
El “desafío”
En otro apartado del reporte, la Cámara Argentina del Acero se refirió al “desafío” de un comercio internacional del acero caracterizado por “un proceso de creciente fragmentación, impulsado en buena medida por el exceso de capacidad productiva, particularmente concentrado en China”.
Según proyecciones de la OCDE, este excedente podría alcanzar 745 millones de toneladas en 2028. En 2025, China exportó un récord de 131 millones de toneladas, un 153% más que en 2020, en un contexto de fuerte apoyo estatal a su industria siderúrgica.
“Frente a esta situación, Estados Unidos, la Unión Europea, el Reino Unido y varios países de América Latina endurecieron sus políticas comerciales mediante aranceles, cupos y medidas antidumping y antisubsidios”, insistió el informe, al tiempo que advirtió que “esta tendencia aumenta el riesgo de que parte de la producción excedente se desvíe hacia otros mercados”.
En tal sentido, la entidad siderúrgica concluyó: “Para la Argentina, el desafío es competir en igualdad de condiciones. Esto requiere reducir costos sistémicos e impuestos distorsivos, mejorar la productividad y la infraestructura y contar con una defensa comercial eficaz, dentro de las reglas de la OMC, frente a prácticas desleales. El objetivo no es frenar las importaciones, sino asegurar que la apertura comercial contribuya a generar inversión, empleo y desarrollo industrial”.


