El guardián de San Lorenzo que paralizó a Alemania

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Orlando Gill pasó en pocos meses de ser una de las grandes apariciones del fútbol argentino a convertirse en el nuevo héroe de Paraguay en el Mundial 2026. El arquero de San Lorenzo fue protagonista excluyente de la histórica clasificación de la Albirroja a los octavos de final, al contener dos penales en la definición frente a Alemania, una potencia mundial acostumbrada a este tipo de instancias.
Nacido el 11 de junio de 2000 en la ciudad paraguaya de San Lorenzo, Gill dio sus primeros pasos en el Club Sport San Lorenzo de su país. Sus buenas actuaciones lo impulsaron a cruzar la frontera hacia el fútbol argentino, donde se incorporó a la Reserva del “Ciclón”. Allí fue creciendo en silencio hasta ganarse la confianza del cuerpo técnico y, a comienzos de 2025, logró consolidarse como arquero titular del conjunto de Boedo.
Con 1,99 metro de altura, perfil zurdo y reflejos notables, Gill se transformó rápidamente en una garantía bajo los tres palos. San Lorenzo le aseguró su continuidad con un contrato vigente hasta diciembre de 2027, mientras su nombre empezaba a sonar con fuerza en los pasillos de la selección paraguaya. El salto definitivo llegaría con la llegada de Gustavo Alfaro al banco de la Albirroja.
De las críticas a la consagración mundialista
Alfaro le dio la gran oportunidad en septiembre de 2025, cuando lo hizo debutar en la selección mayor. En cuestión de meses, Gill respondió con actuaciones sólidas en las Eliminatorias sudamericanas y se ganó el arco como titular. Antes del cruce de octavos frente a Alemania, ya figuraba entre los arqueros con mayor cantidad de atajadas del Mundial 2026, un dato que reflejaba su influencia en el equipo.
La noche de la consagración llegó ante el seleccionado alemán, uno de los gigantes de la historia de los mundiales. Durante los 120 minutos sostuvo el empate con intervenciones determinantes y, en la definición desde los doce pasos, se lució al detener los remates de Kai Havertz y Nick Woltemade. Esas manos firmes le dieron a Paraguay una clasificación inolvidable y colocaron a Gill en la galería de héroes deportivos del país.
- Contuvo dos penales decisivos en la tanda ante Alemania.
- Fue una de las figuras destacadas del Mundial por cantidad de atajadas.
- Es arquero titular de San Lorenzo desde 2025.
- Tiene contrato vigente con el club de Boedo hasta diciembre de 2027.
El camino hasta ese reconocimiento no estuvo exento de polémicas. En la previa del torneo, el histórico José Luis Chilavert había puesto en duda su estilo, al asegurar que Gill “juega mudo” por su escasa comunicación con la defensa. Lejos de responder con declaraciones altisonantes, el arquero eligió hablar en la cancha y transformar las críticas en elogios a fuerza de seguridad, temple y protagonismo en los momentos límite.
“Juega mudo”, había cuestionado Chilavert. La actuación de Gill en el Mundial resignificó esas palabras y lo instaló como uno de los nombres propios de la Copa.
Con apenas 26 años, un presente consolidado en San Lorenzo y una Copa del Mundo que lo mostró al planeta futbolero, Orlando Gill se perfila como uno de los arqueros sudamericanos a seguir en los próximos años. Entre Boedo y Paraguay, su figura ya quedó ligada para siempre a una noche épica frente a Alemania.

