Milei llamó a la región a respaldar a Israel frente al terrorismo

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El presidente Javier Milei encabezó en Buenos Aires la Conferencia de Latinoamérica de la Fundación Aliados de Israel, donde pronunció un encendido discurso a favor del Estado israelí y llamó a los países de la región a tomar partido de manera explícita en el conflicto de Medio Oriente. Ante legisladores y dirigentes de distintos países, advirtió que, a su entender, “si Israel cae, luego vienen por todo Occidente”.
Durante unos veinte minutos, el mandatario argentino sostuvo que la defensa de Israel es, al mismo tiempo, una causa “moral” y un acto de “autopreservación” para las democracias liberales. En ese marco, planteó que el antisemitismo funciona como “el canario de la mina de la degradación moral de Occidente” y recordó los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y contra la AMIA en 1994 como ejemplos de que el terrorismo internacional también golpeó con fuerza a la Argentina.
Milei volvió a condenar el ataque perpetrado por Hamas el 7 de octubre de 2023, al que señaló como una nueva expresión de un odio que “muta, pero no muere”. Equiparó a esa organización con el régimen de Irán, Hezbollah y otros grupos a los que definió como parte de una misma tradición antisemitista. Para sostener esa idea, apeló a citas bíblicas, en particular al relato de Amalek en el libro de Shemot, que presentó como una metáfora del terrorismo contemporáneo.
Críticas al “socialismo del siglo XXI” y llamado político a la región
En otro tramo de su intervención, el jefe de Estado cargó contra el denominado “socialismo del siglo XXI” y afirmó que, durante décadas, buena parte de América Latina “hizo causa común con los enemigos de Israel”. Según su visión, existiría “una alianza implícita entre la izquierda radical y el terrorismo islamita”, basada en un rechazo compartido a los valores de la civilización occidental.
Como contracara, reivindicó las decisiones tomadas por su gobierno desde diciembre de 2023. Entre ellas mencionó la declaración de Hamas, la Guardia Revolucionaria Iraní y la Fuerza Quds como organizaciones terroristas; la expulsión del encargado de negocios iraní en Buenos Aires; la firma del Memorándum de Libertad y Democracia con Israel; y el impulso de los llamados Acuerdos de Isaac, que buscan profundizar la cooperación regional en materia de seguridad y lucha contra el terrorismo.
Llamado a los parlamentos y escenario regional
Milei instó a los parlamentos latinoamericanos a avanzar en leyes que refuercen la persecución del financiamiento de organizaciones terroristas y reclamó que más países se sumen a esa agenda. “Las palabras sin acciones son solo palabras. Esta región ya tuvo demasiados discursos y demasiadas inacciones”, subrayó, al exigir compromisos concretos de los gobiernos y congresos de la región.
Sobre el cierre, llevó su mensaje al terreno de la política interna de cada país. Aseguró que la izquierda “sigue replegándose” en América Latina y celebró los últimos cambios de signo político en distintos gobiernos. Mencionó las derrotas de esos espacios en Chile, Colombia y Perú, y expresó su expectativa de que se repita el mismo resultado en las próximas elecciones de Brasil.
- Cuestionó al “socialismo del siglo XXI” y su relación con Israel.
- Reivindicó las medidas de su gobierno en materia de política exterior y seguridad.
- Llamó a los parlamentos a sancionar leyes contra el financiamiento del terrorismo.
- Planteó que no existe “neutralidad posible” frente al conflicto.
“Lo que esta región decida en los próximos años va a determinar de qué lado de la historia vamos a quedar. No hay neutralidad posible”, afirmó el Presidente, antes de cerrar con su clásico “¡Viva la libertad, carajo!”.
La conferencia fue organizada por la Israel Allies Foundation (IAF) y la American Friends of Isaac Accords (AFOIA), que reúnen a presidentes de caucus parlamentarios pro-Israel de distintos países. Estos bloques de legisladores buscan estrechar vínculos con el Estado israelí y coordinar posiciones comunes en foros internacionales, un espacio que Milei aprovechó para consolidar el alineamiento de la Argentina con el gobierno de Jerusalén y para insistir en su visión de una disputa global entre dos modelos de civilización.

