Robaron ventiladores, rompieron mobiliario y defecaron dentro del jardín. Es el segundo hecho de inseguridad en pocos meses.

El Jardín de Infantes N° 901, ubicado en el barrio Somisa, fue nuevamente blanco de un robo. Delincuentes ingresaron al edificio, se llevaron ventiladores y otros elementos de valor.
Al llegar, el equipo docente se encontró con una escena de gran desorden. Además del robo, los intrusos rompieron mobiliario, defecaron dentro del establecimiento y causaron múltiples destrozos.
Desde la institución explicaron que los accesos forzados son muy pequeños, lo que hace suponer que se trataría de chicos muy jóvenes.

No es el primer hecho de este tipo. En noviembre, el jardín ya había sufrido un robo similar, con características casi idénticas.

