Nuevo incendio en El Pantanillo reaviva críticas a Jalil

Recrudece la polémica por la gestión de residuos en Catamarca

Incendio y humareda en la planta de residuos de El Pantanillo, Catamarca

NewsITe

Un nuevo incendio registrado el 7 de septiembre en la planta de tratamiento de residuos de El Pantanillo volvió a encender las alarmas sobre el manejo ambiental en Catamarca y puso otra vez bajo la lupa la gestión del gobernador Raúl Jalil. El predio, ubicado sobre la ruta nacional 38 y considerado el principal centro de disposición de basura del Valle Central, concentra un volumen de residuos y de circulación diaria que multiplica el riesgo cuando se producen focos ígneos.

De acuerdo con datos oficiales y fuentes consultadas, la planta recibe más de 200 camiones por día provenientes de once municipios y procesa alrededor de 8 millones de kilos de basura por mes. Vecinos de la zona registraron durante la madrugada las llamas y la densa humareda, que impactaron en la visibilidad sobre la traza nacional y reavivaron el malestar entre quienes ya habían sufrido episodios similares en los últimos años.

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Si bien hasta el momento no se difundió una causa concreta del siniestro y no hay elementos que permitan afirmar que se haya tratado de un hecho intencional, el episodio tiene un fuerte costo político por reiterarse en una instalación estratégica que depende de la estructura ambiental provincial. La oposición viene señalando que, con la escala actual del predio, cualquier falla operativa se traduce en un problema social, sanitario y de seguridad vial.

Antecedentes, críticas opositoras y advertencias técnicas

El Equipo Técnico del espacio opositor GENERAR elaboró un documento en el que sistematizó la serie de incendios ocurridos en El Pantanillo. Allí recordó focos registrados en mayo, octubre y noviembre de 2025 y sostuvo que la reiteración deja de ser una contingencia aislada para convertirse en un patrón preocupante. Si bien la enumeración surge de una fuerza política, coincide con coberturas periodísticas previas y con la constatación del nuevo incendio del 7 de septiembre.

La magnitud del complejo explica parte de la preocupación. Además de los más de 200 camiones diarios y unas 8.000 toneladas mensuales de residuos, en el lugar trabajan cooperativas dedicadas a la separación, recuperación y tratamiento de materiales reciclables. GENERAR estimó que al menos 250 personas desarrollan tareas en el predio y testimonios recogidos durante el incendio de noviembre de 2025 mencionaban incluso un universo laboral mayor.

Los antecedentes revelan problemas de equipamiento y respuesta. Durante aquel foco de noviembre se reportó la rotura de una topadora y de una manguera clave para las tareas de sofocación, mientras que trabajadores advirtieron sobre la presencia de baterías, celulares y otros elementos que, al entrar en contacto con el calor dentro de los residuos, pueden detonar o provocar reacciones térmicas. Esas falencias, aunque no explican por sí solas el hecho más reciente, evidencian que el riesgo era conocido.

Faltan datos ambientales y se cuestiona la prevención

La administración provincial había anunciado mejoras en el sistema, con nueva infraestructura hídrica y herramientas para reforzar la respuesta ante incendios. Sin embargo, el episodio de septiembre expuso que el refuerzo no alcanzó para impedir otro foco en el mismo complejo. Especialistas en gestión de residuos advierten que, en predios de esta escala, la sola existencia de equipamiento no exime de mantener protocolos estrictos de clasificación, controles permanentes y una capacidad operativa alineada con el volumen diario recibido.

El documento de GENERAR también llamó la atención sobre la ausencia de mediciones públicas y continuas de contaminantes durante los incendios, como partículas finas, monóxido de carbono y otros compuestos que se liberan al quemarse basura mezclada. Esa observación, que pertenece a la fuerza opositora y debe ser atribuida a esa fuente, no implica probar intoxicaciones ni permite concluir que se hayan superado los parámetros sanitarios vigentes, pero sí marca una carencia de información ambiental clave.

  • Más de 200 camiones de basura ingresan a diario al predio desde once municipios.
  • La planta procesa alrededor de 8 millones de kilos de residuos por mes.
  • Se estima que al menos 250 trabajadores de cooperativas realizan tareas en el lugar.
  • Hubo incendios previamente documentados en mayo, octubre y noviembre de 2025.

“La recurrencia de incendios en un mismo complejo de residuos obliga a revisar en profundidad los protocolos de prevención y la calidad de la información ambiental disponible para la población”, sostienen especialistas consultados en la provincia.

Mientras se aguardan peritajes que permitan establecer el origen del fuego, el nuevo episodio en El Pantanillo reabre el debate sobre la política de residuos en Catamarca, la transparencia en el monitoreo ambiental y la capacidad del Estado provincial para garantizar condiciones seguras a trabajadores, vecinos y usuarios de la ruta 38.

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