Navarro denunció xenofobia en Brasil y rompió en llanto en pleno partido de Libertadores

El defensor de Talleres acusó al paraguayo Bobadilla de insultarlo por su nacionalidad. El club cordobés repudió el hecho y anticipó que pedirá sanciones.

Navarro denunció xenofobia Talleres

El partido entre Talleres y San Pablo por la última fecha del Grupo D de la Copa Libertadores quedó marcado por un grave episodio de xenofobia. El venezolano Miguel Navarro, defensor del equipo cordobés, rompió en llanto en medio del encuentro tras denunciar un insulto de Damián Bobadilla. El jugador paraguayo le habría dicho “venezolano muerto de hambre” tras el segundo gol del equipo brasileño. La situación derivó en empujones, demoras y un clima de fuerte tensión.

Navarro intentó dejar la cancha visiblemente afectado, pero decidió continuar. Compañeros y hasta rivales intentaron contenerlo mientras lloraba en el campo. El árbitro chileno Piero Maza y el VAR no pudieron verificar el insulto, ya que no fue captado por los micrófonos. El futbolista se mostró devastado tras el partido y se negó a declarar frente a las cámaras de televisión.

Más tarde, Navarro se trasladó por su cuenta al sector de seguridad del estadio para hablar con la policía. Lo acompañaron integrantes de Talleres y algunos efectivos, que luego buscaron a Bobadilla en el vestuario de San Pablo. Sin embargo, el jugador ya se había retirado del estadio sin bañarse. Poco después, Navarro compartió un mensaje en Instagram donde afirmó: “Nunca me avergonzaré de mis raíces”.

“Frente al acto de xenofobia que viví hoy en Brasil, iré hasta las últimas consecuencias”, escribió el defensor. También expresó su deseo de poder ayudar a su país y repudió lo que calificó como “pobreza mental”. El club Talleres respaldó públicamente al jugador y emitió un comunicado en sus redes. Allí manifestó su “más enérgico repudio” al agravio y ratificó su compromiso contra toda forma de discriminación.

El capitán del equipo, Augusto Schott, también se solidarizó con Navarro tras el partido. “Nos duele porque estamos en un lugar donde se promueve mucho la lucha contra el racismo”, afirmó. Federico Girotti, otro de los referentes, criticó duramente la conducta del jugador rival. “Estas cosas no pueden pasar más. Se tiene que hacer responsable de sus acciones el que fue”, sostuvo.

Navarro luego relató lo sucedido ante los medios, ya más tranquilo. Contó que todo ocurrió tras el segundo gol del equipo paulista, cuando discutía con Bobadilla por el ritmo del partido. Fue entonces cuando, según su testimonio, recibió la frase xenófoba. “Yo quise salir, pero no teníamos más cambios. No quería dejar al equipo con uno menos”, explicó con firmeza.

Desde la Conmebol, el Código Disciplinario establece sanciones severas por episodios de este tipo. Si se comprueba lo denunciado, Bobadilla podría ser suspendido por hasta cuatro meses. Mientras tanto, Talleres planea elevar el reclamo formal para que se investigue lo ocurrido.

En un comunicado difundido en sus redes sociales, el Club Atlético Talleres expresó su “más enérgico repudio al acto de xenofobia que sufrió nuestro jugador Miguel Navarro” y manifestó su solidaridad con el defensor y su familia. Además, la institución cordobesa reafirmó su postura contra cualquier forma de discriminación al declarar: “No hay lugar para el odio en el fútbol”. El texto también destacó que el deporte debe ser una herramienta de “integración, respeto y unión entre culturas” y concluyó con un mensaje de apoyo al jugador: “Miguel, estamos orgullosos de vos y tus orígenes, todo Talleres te acompaña”.

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