El Gobierno comenzó a modificar el funcionamiento interno de la residencia presidencial. Parte de los trabajadores civiles sería reubicada en otras dependencias y también comenzaron las desvinculaciones. La medida apunta a reforzar la seguridad de Javier Milei y restringir el acceso a información sobre sus movimientos.

El Gobierno nacional puso en marcha una reorganización de la Quinta de Olivos que ampliará la intervención de Casa Militar y modificará el esquema de trabajo del personal civil que hasta ahora cumplía diferentes funciones dentro de la residencia presidencial. Los cambios ya comenzaron a ser comunicados a los empleados y contemplan tanto reubicaciones como desvinculaciones.
Según la información publicada este miércoles, la decisión forma parte de un refuerzo de la seguridad del presidente Javier Milei. La intención del Ejecutivo sería acelerar la reorganización durante los próximos días y completar una parte importante de las modificaciones hacia el viernes.
Uno de los puntos centrales pasa por el personal civil que trabaja dentro de la Quinta de Olivos. Una parte de los empleados, principalmente aquellos que pertenecen a la planta permanente, sería trasladada a otras dependencias del Estado, mientras que también comenzaron a registrarse desvinculaciones. Entre las funciones alcanzadas aparecen tareas vinculadas al mantenimiento, jardines, cocina y otros servicios cotidianos de la residencia.
El nuevo rol de Casa Militar
Casa Militar ya tiene entre sus responsabilidades formales la seguridad del Presidente y de la Residencia Presidencial de Olivos. La normativa nacional establece que el organismo debe planificar, ejecutar y supervisar las acciones destinadas a preservar la integridad física del mandatario y la seguridad de las instalaciones presidenciales.
La modificación que impulsa el Gobierno iría más allá de esas funciones de custodia. El objetivo es que Casa Militar gane participación en el funcionamiento cotidiano de la Quinta, un terreno en el que hasta ahora convivían responsabilidades militares vinculadas a la seguridad con áreas civiles dependientes de la Secretaría General de la Presidencia.
La reorganización también estaría vinculada con la preocupación dentro del Gobierno por posibles filtraciones de información sobre movimientos, reuniones y actividades que se desarrollan dentro de la residencia. En ese marco, el Ejecutivo busca reducir la cantidad de personas que acceden cotidianamente a esos datos.
Qué puede cambiar en la Quinta de Olivos
El esquema vigente diferencia las tareas de seguridad de aquellas relacionadas con la administración y el mantenimiento de la residencia. Casa Militar tiene atribuciones sobre la custodia presidencial y también participa en la elaboración y supervisión de las normas de acceso a Olivos.
La administración cotidiana, en cambio, mantiene actualmente participación de estructuras civiles de la Secretaría General. Por esa razón, una transferencia más amplia de responsabilidades hacia Casa Militar podría requerir modificaciones en la estructura formal que regula el funcionamiento de la residencia.
Hasta el momento no se informó cuál será el instrumento jurídico utilizado para plasmar definitivamente la reorganización ni cuál será el número total de trabajadores afectados.
En paralelo, los movimientos de personal ya comenzaron. El Gobierno avanza con reubicaciones y desvinculaciones mientras termina de definir el alcance del nuevo esquema, que otorgará un mayor peso a Casa Militar dentro de la Quinta de Olivos.

