Estudiantes clasificado, pero con dudas para ser local en la semi

NewsITe
Estudiantes de La Plata disfruta todavía de la histórica clasificación a las semifinales de la Copa Libertadores conseguida en Brasil ante Corinthians, pero la alegría llegó acompañada de una agenda cargada de problemas por resolver. Entre bajas clave en el plantel y exigencias de infraestructura impuestas por la Conmebol, el Pincha trabaja contrarreloj para llegar ordenado a la próxima instancia del certamen.
En el plano deportivo, el entrenador Alexander “Cacique” Medina no podrá contar para el primer partido de la serie —ante el ganador del duelo entre Flamengo e Independiente del Valle— con los defensores Tomás Palacios y Leandro González Pírez, ambos suspendidos. A estas ausencias se suma la lesión muscular del delantero Joaquín Correa, quien padece un probable desgarro en el isquiotibial izquierdo y está en duda para lo que resta de la Copa.
Ante este panorama, la dirigencia analiza la incorporación urgente de un marcador central de jerarquía para reforzar la última línea. Entre las alternativas aparece el nombre de Marcos Rojo, surgido de la cantera albirroja y con pasado reciente en Boca Juniors. Su eventual regreso, sin embargo, no sólo implicaría un acuerdo económico, sino también recomponer el vínculo con parte de la hinchada, que quedó resentida por su identificación con el club xeneize.
El estadio UNO, bajo la lupa de la Conmebol
El otro frente abierto es la localía. El estadio UNO Jorge Luis Hirschi podría no ser habilitado por Conmebol para albergar la semifinal, pese a su capacidad cercana a los 32.000 espectadores. El reglamento del torneo exige disponer unas 4.000 localidades para la parcialidad visitante, requisito que coloca al escenario platense en una situación delicada por cuestiones de seguridad, logística y aforo efectivo.
El presidente de Estudiantes, Juan Sebastián Verón, ya inició gestiones formales con el organismo sudamericano para sostener la localía en La Plata. La posibilidad de una excepción dependerá no sólo del visto bueno de Conmebol, sino también del acuerdo con el club rival, que debe aceptar las condiciones de capacidad y el cupo disponible para su público.
Opciones alternativas: Lanús o Racing
La opción natural de mudanza, el Estadio Único Diego Armando Maradona, fue descartada por completo. El escenario provincial estará afectado a obras de refacción y a la programación de tres conciertos hacia fines de octubre, lo que lo deja fuera de competencia para recibir un partido de semejante magnitud.
- El Estadio Único no podrá utilizarse por refacciones y eventos musicales.
- La dirigencia evalúa como sedes alternativas la Fortaleza de Lanús y el Cilindro de Avellaneda.
Frente a este contexto, la comisión directiva estudia seriamente dos alternativas en el Gran Buenos Aires: la Fortaleza de Lanús y el estadio Presidente Perón, de Racing Club, en Avellaneda. Ambos recintos cumplen con los estándares de capacidad, infraestructura y accesos requeridos para una semifinal de Copa Libertadores, aunque implicarían resignar la tradicional localía en La Plata.
Mientras el plantel se enfoca en el desafío deportivo, la dirigencia de Estudiantes acelera negociaciones para asegurar refuerzos, sede y condiciones competitivas acordes a una instancia decisiva del máximo torneo continental.
Con un rival aún por definirse y el sueño de volver a disputar una final de América, Estudiantes atraviesa días de planificación intensa y decisiones clave. Entre la reconfiguración del plantel, la elección del estadio y las gestiones ante Conmebol, el club platense se juega mucho más que un partido: la oportunidad de consolidar su regreso al primer plano internacional.

