El viaje caribeño que marcó el aniversario de Massa y Galmarini

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Sergio Massa y Malena Galmarini regresaron a Buenos Aires tras una semana de descanso en Barbados, donde celebraron sus 30 años de casados. El viaje, que combinó relax y un entorno exclusivo en el Caribe, se produjo en medio de la reconfiguración del mapa político del peronismo, en el que el exministro de Economía volvió a ganar presencia en las últimas semanas.
Según confirmaron fuentes cercanas a la pareja, la estadía en la isla fue una invitación del empresario Francisco De Narváez, amigo de Massa desde hace más de una década y media. Como parte del agasajo por el aniversario, el tramo principal del traslado se realizó en un avión privado perteneciente al propio De Narváez, que puso la aeronave a disposición del grupo.
Además de Massa y Galmarini, del viaje participaron cinco amigos íntimos del matrimonio, con quienes comparten militancia y vínculos personales desde sus años de juventud. Entre ellos se encontraron Andrés Ceriani, concejal de San Martín; Analía Martín; Daniel Guerra, exvicepresidente de Argentinos Juniors; y las allegadas Andrea Mirón y Andrea González Iturbe.
El grupo permaneció aproximadamente una semana en Barbados, uno de los destinos más buscados del Caribe por sus playas y su oferta turística de alta gama. El regreso se concretó el miércoles 19 de agosto, con escalas técnicas en Paraguay y Uruguay antes de aterrizar en el aeropuerto de San Fernando, en la zona norte del Gran Buenos Aires.
Contexto político y agenda de Massa tras el regreso
El viaje se dio pocos días después de que Massa retomara protagonismo en la discusión interna del peronismo. El martes 11 de agosto participó de una reunión en el Hotel Emperador, en el barrio porteño de Retiro, de la que formaron parte el gobernador bonaerense Axel Kicillof, el diputado Máximo Kirchner y otros referentes del PJ. El encuentro buscó ordenar posiciones y reconstruir puentes luego de un escenario electoral complejo para el oficialismo.
Con el regreso al país, se espera que Massa vuelva a integrarse de lleno a las conversaciones sobre el futuro del Frente Renovador y su rol dentro del armado justicialista. Mientras tanto, el viaje caribeño quedó marcado como un paréntesis personal en medio de una agenda cargada, y como una celebración íntima de tres décadas de vida en común junto a Galmarini, figura también clave dentro del peronismo bonaerense.
La escapada a Barbados combinó el festejo por los 30 años de matrimonio con la consolidación de vínculos políticos y personales que se mantienen desde hace más de 16 años.
El aniversario, celebrado puertas adentro y lejos de la exposición pública, refuerza el perfil de una pareja que alterna entre la primera línea de la política nacional y momentos de bajo perfil, aunque sin dejar de estar bajo la lupa de la escena pública argentina.

