El fenómeno meteorológico de “El Niño” avanza hacia una fase de gran intensidad: qué puede ocurrir en Argentina

El fenómeno de El Niño ya está activo y NOAA estima más de un 90% de probabilidad de que alcance una intensidad muy fuerte durante los próximos meses. Para octubre-diciembre, el organismo calcula un 69% de posibilidades de que supere la intensidad de los eventos registrados desde 1950. El SMN confirmó que la fase cálida continuará durante la primavera y su evolución puede influir sobre las lluvias en Argentina.

El Niño
MSMO Ocean

El Niño continúa fortaleciéndose en el océano Pacífico y los últimos pronósticos internacionales aumentaron la probabilidad de que alcance una intensidad excepcional hacia finales de 2026. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estima que existe más de un 90% de posibilidades de que el fenómeno llegue a la categoría de “muy fuerte” durante el otoño y el invierno del hemisferio norte 2026-27.

La actualización difundida el 13 de agosto incorporó además una proyección todavía más significativa. NOAA calcula un 69% de probabilidad de que durante el trimestre octubre-noviembre-diciembre El Niño alcance una intensidad capaz de superar a los eventos anteriores registrados desde 1950, de acuerdo con el índice utilizado actualmente por el organismo.

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En Argentina, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó que las condiciones atmosféricas y oceánicas son consistentes con una fase cálida de El Niño. Para el trimestre agosto-septiembre-octubre, los modelos dinámicos y estadísticos indican una probabilidad cercana al 100% de que el fenómeno continúe activo.

Qué está ocurriendo en el Pacífico

El calentamiento de las aguas del Pacífico ecuatorial se intensificó durante las últimas semanas. NOAA informó que las anomalías de temperatura de la superficie del mar superaron los 2 grados en sectores del Pacífico ecuatorial oriental durante julio.

El SMN también detectó temperaturas superiores a las normales a lo largo de toda la región ecuatorial del Pacífico, con las mayores anomalías cerca de la costa sudamericana. A esto se sumaron un debilitamiento de los vientos alisios en la zona central y otros indicadores atmosféricos característicos de El Niño.

La combinación de esas condiciones muestra que no se trata solamente de un calentamiento del océano. La atmósfera también comenzó a responder a esos cambios, una condición necesaria para el desarrollo y fortalecimiento del fenómeno.

¿Puede convertirse en un “Súper El Niño”?

La expresión “Súper El Niño” suele utilizarse de manera informal para describir episodios excepcionalmente intensos, pero no constituye una categoría oficial utilizada por el SMN. NOAA clasifica actualmente al fenómeno como El Niño y advierte que tiene más del 90% de probabilidades de alcanzar una intensidad muy fuerte.

La proyección para finales de año resulta especialmente relevante. Para octubre-diciembre, el organismo estadounidense estima un 69% de posibilidades de que el índice utilizado para medir su intensidad alcance o supere los 2,5 grados, un nivel que lo colocaría por encima de los anteriores eventos registrados desde 1950 con esa metodología.

Sin embargo, una mayor intensidad de El Niño no permite determinar por sí sola qué ocurrirá en una ciudad o provincia durante un día determinado. Los pronósticos estacionales establecen probabilidades de que las temperaturas o precipitaciones se ubiquen por encima o por debajo de sus valores habituales durante períodos prolongados.

Qué puede significar para Argentina

El Niño modifica la circulación atmosférica y puede favorecer determinados patrones de precipitaciones en distintas regiones del país. Su impacto no es uniforme y cambia según la época del año y la zona analizada.

Por esa razón, la presencia de un evento muy fuerte no significa que necesariamente vaya a llover todos los días ni que cada tormenta vaya a alcanzar características severas. Tampoco permite anticipar con meses de anticipación una inundación, granizada o tormenta particular.

La evolución cobra especial importancia a medida que Argentina se aproxima a la primavera y posteriormente al verano, cuando El Niño puede influir sobre el comportamiento de las precipitaciones. El seguimiento de las actualizaciones mensuales del SMN permitirá precisar cómo puede afectar a cada región a medida que avance la temporada.

Un fenómeno que podría alcanzar su pico hacia fin de año

Las proyecciones actuales indican que El Niño continuará fortaleciéndose durante los próximos meses. Los modelos analizados por NOAA apuntan a que la mayor intensidad podría registrarse hacia finales de 2026 y comienzos de 2027.

El SMN, mientras tanto, considera prácticamente segura la continuidad del fenómeno durante agosto, septiembre y octubre. Sus mediciones ya muestran temperaturas superiores a las normales en el Pacífico ecuatorial y señales atmosféricas compatibles con el desarrollo de El Niño.

La magnitud que finalmente alcance y sus consecuencias concretas en Argentina deberán seguirse con las actualizaciones de los próximos meses. Por ahora, los organismos meteorológicos coinciden en dos datos centrales: El Niño ya está activo y las condiciones actuales favorecen que continúe fortaleciéndose durante la primavera.

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