Mariano Navone ganó su primer título ATP: se consagró en Bucarest tras vencer a Daniel Mérida

Navone coronó una semana inolvidable en Rumania

El argentino Mariano Navone escribió este sábado una página histórica para su carrera al consagrarse campeón del ATP 250 de Bucarest, en Rumania. En una final dramática y cambiante, el bonaerense derrotó al español Daniel Mérida por 6-2, 4-6 y 7-5, y conquistó así su primer título en el circuito mayor de la ATP.

Navone, ubicado actualmente en el puesto 60 del ranking mundial, logró en la capital rumana el triunfo más importante de su trayectoria profesional, después de haber dejado escapar dos finales en este mismo nivel a lo largo de 2024. Esta vez, en el polvo de ladrillo del Centro Nacional de Tenis que lleva el nombre de Simona Halep, el argentino no dejó pasar la oportunidad.

– Publicidad –

El partido decisivo se extendió por dos horas y 17 minutos y tuvo pasajes de absoluta tensión: se registraron catorce quiebres de servicio entre ambos jugadores, lo que refleja lo disputado del encuentro. Navone dominó con claridad el primer set, cedió el segundo en un parcial plagado de rupturas y terminó resolviendo el tercero con mucho temple en los games finales.

En el último capítulo, el argentino llegó a sacar 5-3 y dispuso de dos match points, pero no pudo cerrarlo en ese momento. Lejos de desmoronarse, recuperó la concentración, volvió a quebrar en el duodécimo game y selló el 7-5 que le dio el título, desatando el festejo propio y del equipo que lo acompaña semana a semana.

Un título forjado en el esfuerzo y la resiliencia

El tenista nacido en 9 de Julio disputó la final con un importante desgaste físico acumulado. Venía de superar en semifinales al neerlandés Botic van de Zandschulp en el partido más largo del certamen, de tres horas y 31 minutos, en el que también salvó dos match points. Del otro lado, Mérida llegó desde la clasificación, lo que aportó intensidad y ritmo a un duelo muy exigente.

Desde febrero, Navone trabaja bajo la conducción técnica de Alberto “Luli” Mancini, tras poner fin a su ciclo con Andrés Dellatorre. El cambio de equipo le dio un nuevo impulso a su carrera luego de un período irregular: llegó a estar dentro del top 30 en 2024, pero una combinación de resultados adversos y problemas físicos, especialmente en los pies, lo hicieron retroceder hasta el puesto 99.

La consagración en Bucarest se suma a una racha muy positiva en las últimas semanas, en las que ganó diez de sus últimos once partidos. El título ATP llega poco después de su coronación en el Challenger de Punta Cana y se inscribe en una etapa de franco crecimiento, apuntalada por la confianza y la continuidad en el circuito.

Un nuevo campeón argentino y un fin de semana histórico

Antes de este logro, Navone ya había cosechado múltiples títulos en el circuito Challenger, con consagraciones en torneos disputados en Polonia, Braunschweig, Lima, Poznan, Santa Fe, Santa Cruz de la Sierra, Buenos Aires y Cagliari, entre otros. El salto al primer plano del circuito ATP aparece como un paso natural en esa progresión.

  • Primer título ATP de su carrera, en Bucarest 2024.
  • Diez victorias en sus últimos once encuentros profesionales.
  • Cambio de equipo de trabajo a comienzos de temporada, con Alberto Mancini al mando.
  • Antecedentes de múltiples títulos en el circuito Challenger.

La consagración del bonaerense se dio, además, en un fin de semana inédito para el tenis argentino: hubo tres finalistas en torneos ATP de manera simultánea. Mientras Navone levantaba el trofeo en Bucarest, Marco Trungelliti disputaba la definición en Marrakech y Román Burruchaga hacía lo propio en Houston, confirmando el gran presente de la legión nacional.

Con su triunfo en Rumania, Mariano Navone se convirtió en el cuarto argentino en coronarse en Bucarest, siguiendo los pasos de Franco Davín, José Acasuso y Juan Ignacio Chela.

El título conseguido en el polvo de ladrillo rumano le permite a Navone saldar su deuda con las finales ATP y proyectarse con mayor confianza para lo que resta de la temporada. Su nombre comienza a ganar peso propio en el circuito y su historia, forjada a base de esfuerzo, ya suma un capítulo dorado en Bucarest.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -