El último informe del INDEC encendió las alarmas locales al ubicar al aglomerado San Nicolás-Villa Constitución con un 10,4% de desocupación. Un repaso por las cifras del Conurbano, La Plata, Mar del Plata y Bahía Blanca demuestra el profundo impacto de la crisis industrial en el norte bonaerense.

De la redacción de EL NORTE
[email protected]
El reciente mapa del mercado laboral presentado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) para este 2026 dejó una certeza preocupante: la crisis del empleo no afecta a todos por igual. Mientras la provincia de Buenos Aires promedia una desocupación del 9,5%, el aglomerado San Nicolás-Villa Constitución rompió el techo de los dos dígitos alcanzando un 10,4%, consolidándose como el punto más crítico de la provincia y del país. Para entender la magnitud del escenario local, es necesario mirar hacia los distritos vecinos y los grandes centros urbanos bonaerenses. La comparación estadística revela que nuestra región está sufriendo un impacto desproporcionado, incluso frente a zonas históricamente complejas.
El comportamiento del desempleo en los principales aglomerados bonaerenses durante este período marca diferencias sustanciales según la matriz productiva de cada ciudad:
- San Nicolás – Villa Constitución (10,4%): Lidera el desempleo provincial y nacional. Supera por más de dos puntos y medio la media del país (7,8%) y se distancia de la realidad de otras regiones pampeanas.
- Partidos del Conurbano bonaerense (9,7%): El gigante del Gran Buenos Aires, que concentra a millones de trabajadores y cordones comerciales masivos, se ubicó por debajo de los niveles de San Nicolás. Aunque el impacto social allí es severo debido a la densidad demográfica, su economía diversificada amortiguó el indicador general.
- Bahía Blanca – Cerri (10,1%): Fue el otro gran foco de alerta en el interior provincial. Registró una fuerte subida de 2,3 puntos porcentuales debido a la reconfiguración de su polo petroquímico y portuario, quedando apenas un escalón por debajo de las cifras locales.
- Gran La Plata (7,8%): El aglomerado de la capital provincial, traccionado fuertemente por el empleo público, la administración estatal y la actividad universitaria, logró mantenerse en sintonía con el promedio nacional, exhibiendo una realidad laboral mucho menos hostil que la del norte bonaerense.
Peor el norte bonaerense
Al contrastar los datos, surge una pregunta inevitable: ¿Por qué San Nicolás y su zona de influencia registran más desocupados que los municipios del Conurbano o el Gran La Plata? La respuesta radica en el alto sesgo industrial de nuestra matriz productiva. Ciudades como La Plata se apoyan en la estabilidad del sector público. Otras, como Mar del Plata, equilibran su balanza laboral a través del turismo, los servicios y la actividad pesquera. En cambio, San Nicolás y Villa Constitución dependen de forma directa del corazón siderúrgico, la metalmecánica pesada y la construcción.
La parálisis de la obra pública a gran escala y el enfriamiento del mercado interno golpearon primero —y con mayor dureza— a las grandes plantas del cordón industrial. Al resentirse estas terminales, el efecto dominó sobre las PyMEs metalúrgicas y los talleres contratistas de la región fue inmediato. En nuestra zona, los despidos formales en el circuito de la seguridad social prácticamente se duplicaron respecto a los promedios de 2023, pasando de 57 a un promedio de 104 mensuales, acelerando una crisis que el comercio minorista local ya siente en la caída de sus ventas diarias.
El cruce de datos deja en evidencia que el “invierno laboral” ha pegado con una fuerza singular en las familias nicoleñas. Mientras otras regiones logran diversificar sus puestos de trabajo en el sector servicios, en nuestra ciudad el desempleo empuja a los vecinos hacia el subempleo: hoy, casi el 50% de quienes tienen un ingreso lo hacen en la informalidad, y un tercio de la población activa sobrevive bajo el cuentapropismo o el “rebusque” de la changa diaria.
Los números oficiales de este 2026 exigen que San Nicolás sea mirada con especial atención en los despachos gubernamentales. La condición de ser el distrito con más desempleo del país no es solo un indicador macroeconómico; es un llamado urgente a la búsqueda de herramientas y consensos que permitan encender, otra vez, los motores de la producción regional.
Te puede interesar: https://diarioelnorte.com.ar/industria-construccion-actividad-economica/

