Investigadores descubrieron que quienes más consumían ultraprocesados tenían un riesgo 2,5 veces mayor de presentar tres o más síntomas prodrómicos de la enfermedad neurodegenerativa. “Las elecciones alimenticias que tomamos hoy pueden influir significativamente en nuestra salud cerebral en el futuro”, afirmó el líder del estudio publicado en la revista ‘Neurology’ Xiang Gao desde de la Universidad Fudan de Shanghai (China).

En las últimas décadas, los alimentos ultraprocesados se convirtieron en los protagonistas de la dieta occidental. Al mismo tiempo creció la evidencia científica que vincula el consumo excesivo de alimentos industrializados con enfermedades cardíacas, obesidad, afecciones neurodegenerativas, depresión y ansiedad, entre otras.
A esto se suma que los ultraprocesados podrían acelerar los signos tempranos del Párkinson, según un nuevo estudio publicado en la revista Neurology.
Los investigadores descubrieron que quienes más consumían ultraprocesados tenían un riesgo 2,5 veces mayor de presentar tres o más síntomas prodrómicos de la enfermedad neurodegenerativa.
Los síntomas prodómicos del párkinson son manifestaciones que pueden aparecer años o incluso décadas antes de que los síntomas motores típicos de la patología, como el temblor, sean evidentes.
“Llevar una dieta saludable es crucial y se ha asociado con un menor riesgo de padecer enfermedades neurodegenerativas. Las elecciones alimenticias que tomamos hoy pueden influir significativamente en nuestra salud cerebral en el futuro”, afirmó Xiang Gao, investigador de la Universidad Fudan de Shanghai (China) y líder del trabajo.
Además, subrayó que hay cada vez más evidencias de que la alimentación puede influir en el desarrollo del párkinson. “Nuestra investigación muestra que la ingesta de mucha comida procesada, como refrescos azucarados y aperitivos, puede acelerar los signos tempranos de la enfermedad”.
Ingredientes y riesgos
Los alimentos ultraprocesados, definidos por su alta cantidad de ingredientes industriales, como aditivos y conservantes, incluyen los refrescos o gaseosas, carnes procesadas, snacks dulces o salados, cereales azucarados, panificados industriales y comidas congeladas.
Los expertos coinciden en que, detrás del aroma y los sabores intensos y atractivos, estos alimentos son una amenaza silenciosa para la salud global.
Casi 10 millones de personas viven con la enfermedad de Parkinson en el planeta, y se estima que se realizan 90.000 nuevos diagnósticos al año, aseguró la Parkinson’s Foundation.
Esta patología es una afección cerebral que causa trastornos del movimiento, mentales y del sueño, dolor y otros problemas de salud, los cuales empeoran con el tiempo.
Te puede interesar: https://diarioelnorte.com.ar/es-realmente-saludable-comer-huevo/
Metodología e impacto
La nueva investigación sobre ultraprocesados y el párkinson se basó en datos de más de 42.000 profesionales de la salud del Estudio de Salud de Enfermeras y el Estudio de Seguimiento de Profesionales de la Salud, que no tenían la enfermedad cuando arrancó el estudio, con un seguimiento de hasta 26 años.
Los participantes completaron cuestionarios detallados sobre sus hábitos y bienestar, incluyendo sus elecciones alimentarias, y además eran sometidos a chequeos regulares como parte del seguimiento del estudio.
Según los científicos, también se tuvo en cuenta la aparición de síntomas prodrómicos del párkinson, manifestaciones iniciales que pueden surgir años o incluso décadas antes de los síntomas motores típicos de esta enfermedad neurodegenerativa, como los temblores, la lentitud en los movimientos o los problemas de equilibrio. Entre esos signos tempranos se identificaron condiciones como el estreñimiento, la pérdida del olfato, los trastornos del sueño y la apatía.
Con esa información, los científicos calcularon el promedio diario de alimentos ultraprocesados consumidos por cada persona.
Según el estudio, los aditivos presentes en los alimentos ultraprocesados podrían contribuir al aumento de la inflamación, la producción de radicales libres y la muerte neuronal, al tiempo que afectan el equilibrio de la flora intestinal.
Según otra investigación reciente, publicada en la revista American Journal of Preventive Medicine, demostró que por cada 10% de alimentos ultraprocesados que se consumen en la dieta diaria, se suma un 3% más de riesgo de mortalidad.

