El presidente Aoun advirtió por una “crisis existencial” en Líbano

NewsITe
El presidente de Líbano, Joseph Aoun, aseguró que las pérdidas acumuladas por la guerra superan los 14.000 millones de dólares y que más de un millón de personas se encuentran desplazadas dentro del país. El mandatario expuso el dramático cuadro humanitario y económico durante una reunión informal de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea que se llevó a cabo en Chipre.
De acuerdo con datos difundidos por la Presidencia libanesa, las operaciones militares israelíes incluyeron más de 1.300 órdenes de evacuación que afectaron a 311 pueblos y aldeas a lo largo del territorio. Hasta el 11 de abril se registraron más de 6.800 ataques aéreos, que dejaron un saldo superior a las 10.000 víctimas entre muertos y heridos, entre ellas mujeres, niños y personas con discapacidad.
Aoun remarcó que el impacto del conflicto no se limita al frente militar. Cerca del 13% de las personas desplazadas se encuentran alojadas en refugios improvisados, principalmente en escuelas y universidades públicas, lo que tensiona aún más un sistema educativo ya fragilizado por años de crisis económica y política. Esta situación, advirtió, amenaza con profundizar la deserción escolar y debilitar a las instituciones estatales encargadas de brindar contención social.
Reclamo a la Unión Europea y llamado a la reconstrucción
En su intervención ante los líderes europeos, el jefe de Estado libanés reclamó la convocatoria urgente a una conferencia internacional destinada a la reconstrucción del país. Planteó que Líbano enfrenta una “crisis existencial”, atravesado por el deterioro económico, la destrucción de infraestructura civil y la continua presión de los desplazamientos internos.
Al mismo tiempo, subrayó que, pese al contexto bélico, el gobierno ha tomado medidas para reafirmar su soberanía. Según Aoun, las decisiones sobre la guerra y la paz, así como todo lo vinculado al uso de armas en el territorio libanés, deben quedar bajo la autoridad exclusiva del Estado y de sus instituciones legítimas.
Negociaciones diplomáticas y búsqueda de una salida sostenible
El presidente explicó que Líbano participa de una vía de negociación diplomática patrocinada por Estados Unidos y respaldada por la Unión Europea y varios países árabes. El objetivo central de esas gestiones es alcanzar un acuerdo que ponga fin a los ataques israelíes y que garantice la retirada total de las fuerzas de Israel hasta las fronteras reconocidas internacionalmente.
De concretarse, esa salida permitiría encarar un proceso de reconstrucción de largo plazo, orientado a restablecer servicios básicos, reparar viviendas, reactivar la economía y estabilizar las instituciones. Sin embargo, la magnitud de los daños —estimados en más de 14.000 millones de dólares— y la fragilidad interna del país muestran que Líbano necesitará un amplio respaldo internacional para evitar un deterioro aún mayor de la situación humanitaria.
“Estamos atravesando una crisis existencial. Sin apoyo y sin un alto el fuego sostenible, Líbano corre el riesgo de un colapso aún más profundo”, advirtió el presidente Joseph Aoun ante los líderes europeos.
Mientras continúan los esfuerzos diplomáticos, el drama cotidiano de los desplazados, la presión sobre los servicios públicos y la incertidumbre económica delinean un escenario crítico que vuelve urgente la respuesta de la comunidad internacional.

