Reclaman una tarifa federal y las compensaciones que estaban previstas en el Presupuesto 2022.

De la redacción de EL NORTE
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Inquietas por el avance de la inflación y la falta de repuestas a los planteos de larga data, las empresas de colectivos del interior iniciaron 2022 con un doble reclamo al Gobierno. Por un lado, piden instrumentar el esquema de la tarifa federal prometido hace más de dos años y, por el otro, buscan que el Estado garantice el desembolso de $ 12.000 millones de subsidios durante el primer trimestre para poder afrontar los mayores costos operativos y los aumentos salariales.
Por medio de una nota remitida al ministro de Transporte, el massista Alexis Guerrera, las líneas urbanas del interior del país advirtieron que “enfrentan una situación de incertidumbre con una ecuación económica distorsionada que requiere una inmediata y equitativa recomposición de los subsidios que permita sostener los costos mínimos que demanda la prestación de los servicios”.
A mediados de diciembre, las empresas provinciales y municipales de colectivos habían logrado incluir en el proyecto de Presupuesto 2022 una ayuda económica anual de la Nación más que generosa. Inicialmente iban a recibir una compensación tarifaria global de $ 27.000 millones. Ese aumento del 70% en el auxilio económico nacional se cayó en el mismo momento en que Juntos por el Cambio consiguió rechazar el Presupuesto que había elaborado el Ministerio de Economía para este año.
Reajuste
Ante la incertidumbre generada por la caída del Presupuesto, las empresas nucleadas en la Federación Argentina de Transportes de Automotor de Pasajeros (Fatap) resolvieron ir a la carga para exigirle al Gobierno que respete la palabra empeñada y abra la billetera para atender las mayores compensaciones económicas.
Hasta tanto se resuelva la actualización legal de las partidas de este año, los directivos de la Fatap solicitaron a Transporte la asignación de $ 12.000 millones de subsidios para el primer trimestre del año y la implementación de nuevos mecanismos normativos que faciliten la obtención de créditos blandos destinados a la renovación del parque móvil que quedó diezmado por la caída en la venta de los boletos registrada durante la pandemia.
Según las cuentas que hacen las compañías del interior, a los $ 4000 millones mensuales de subsidios nacionales requeridos para el período enero-marzo se deberían agregar otros $ 2000 millones de aportes económicos provinciales para poder hacer frente a todos los gastos operativos.

