Como cada 25 de septiembre, el santuario se colma de fieles en un nuevo aniversario de la aparición de la Virgen del Rosario de San Nicolás.
En ese sentido, ya hay largas filas para aquellos que deseen llevarse agua bendita. Cientos de personas esperan poder llenar sus botellas y bidones de las canillas ubicadas en uno de los laterales del templo.

