En un comunicado de amplio desarrollo, la conducción actual del gremio metalúrgico se dirigió a “los afiliados y a la sociedad”, detalló las medidas adoptadas durante su gestión, cuestionó administraciones anteriores y apuntó contra el Gobierno y el Grupo Techint.

El Secretariado Nacional de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) advirtió este miércoles sobre una serie de operaciones mediáticas contra su secretario general, Abel Furlán, y sostuvo que las acusaciones “sospechosamente coinciden con el inicio del proceso electoral” en las seccionales del gremio.
La respuesta sindical se produjo luego de una denuncia expuesta en vivo en el canal A24, presentada por el periodista Nicolás Wiñazki, quien afirmó que Furlán habría firmado en 2023 un convenio que beneficia a una empresa privada vinculada a su pareja. Según lo expuesto al aire, el acuerdo establece que el 0,5% del aporte sindical de los afiliados a la UOM sea transferido de manera mensual a la firma USEM S.A., perteneciente a Soledad Calle.
De acuerdo con la información presentada en el programa, ese porcentaje representaría una recaudación aproximada de 100 millones de pesos mensuales, en función de la cantidad de afiliados al sindicato metalúrgico.
Frente a esa situación, la organización sindical difundió un comunicado oficial en el que contextualizó las acusaciones. “Ante la campaña de desprestigio y las operaciones mediáticas que son de público conocimiento, el Secretariado Nacional de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) informa a sus afiliados y a la sociedad el trasfondo de estos ataques, que sospechosamente coinciden con el inicio del proceso electoral en nuestras seccionales”, señaló el texto.
El documento recordó que, al asumir la conducción del gremio, Furlán recibió “un mandato claro de los trabajadores: recuperar el poder adquisitivo del salario y transformar de raíz la obra social”. En ese marco, la conducción afirmó que debió enfrentar a sectores empresarios poderosos y modificar estructuras internas para avanzar hacia “un sindicato saneado, transparente y con plena soberanía sobre sus recursos”.
En relación con la situación salarial, la UOM sostuvo que los sueldos del sector “se encuentran pisados desde hace dos años por la empresa Techint” y aseguró que la firma “se quedó en ese período con el equivalente a un sueldo de cada trabajador”. También indicó que la obra social del gremio presenta deficiencias que generaron “justificados reclamos de los afiliados”, lo que marcó, según el comunicado, un punto de no retorno con la gerenciadora histórica.
El texto repasó además que, durante 25 años, la administración de la UOM estuvo en manos de gestores externos que priorizaron sus propios beneficios por sobre los intereses de la familia metalúrgica. En ese sentido, destacó que la actual gestión puso fin a la administración del fideicomiso por parte de la empresa Donington y devolvió la toma de decisiones al Consejo Directivo.
La conducción gremial afirmó que, como resultado de la profesionalización de la gestión y del corte de compromisos preexistentes, logró duplicar el capital de la UOM en solo tres años, tal como consta en los balances oficiales. También informó que se encuentra en la etapa final del proceso para obtener la certificación ISO en todas las áreas de compras y pagos, con el objetivo de garantizar que cada peso de los afiliados vuelva a los afiliados.
En el tramo final del comunicado, el sindicato sostuvo que la campaña en su contra busca favorecer a sectores interesados en mantener privilegios e intervenir en la vida interna de la organización. “El grupo Techint y el gobierno nacional intentan debilitar a la conducción, que hoy lidera la resistencia contra la reforma laboral y defiende la paritaria frente a las políticas de hambre”, afirmó el texto.
El mensaje cerró con una definición política: “No nos van a amedrentar. No detendremos la transformación que los trabajadores nos demandan. Las presiones de los grupos de poder no podrán quebrar la voluntad de un gremio que decidió ser dueño de su propio destino”.

