La actividad manufacturera profundiza la recesión

NewsITe
Los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) encendieron nuevas alertas sobre la situación de la industria manufacturera argentina. En diciembre, la actividad fabril registró una caída interanual del 3,9%, acumulando así seis meses consecutivos de retrocesos, en un contexto marcado por las quejas y advertencias de la Unión Industrial Argentina (UIA).
De acuerdo con las cifras oficiales, a pesar de que el balance anual muestra una mejora del 1,6%, ese resultado se explica principalmente por la muy baja base de comparación del año previo, cuando el sector venía de un fuerte deterioro. Es decir, la recuperación estadística no logra traducirse en un repunte sostenido de la producción ni en una mejora tangible para las empresas.
Uno de los datos que más preocupa a los analistas es el estancamiento en el uso de la capacidad instalada, que se mantiene en torno al 50%. Esto implica que, en promedio, la mitad del potencial productivo de las fábricas del país permanece ocioso. En algunos rubros críticos, la utilización se ubica incluso por debajo del 30%, lo que refleja un escenario de fuerte subutilización de máquinas, equipos y mano de obra.
Los sectores más golpeados por la crisis fabril
Las caídas más profundas se observan en ramas clave de la economía real. La industria automotriz, considerada un termómetro de la actividad, mostró un derrumbe del 19,4%. En paralelo, el sector textil y de indumentaria se contrajo un 18,7%, afectado por la merma del consumo interno y el encarecimiento de los costos. También se verificó una baja del 12% en productos de metal, maquinaria y equipo, un segmento vital para la inversión productiva.
Desde la asunción de Javier Milei como presidente, la industria acumuló un retroceso del 6,2%, según los datos procesados por el INDEC. En la comparación con noviembre de 2023, se destacan pérdidas muy marcadas: el textil se desplomó un 31,5%, los productos de caucho y plástico retrocedieron 28,4% y el sector automotriz cayó 23,3%, lo que evidencia un freno abrupto en la producción.
Algunos rubros resisten, pero persisten las dudas
No todo el mapa industrial muestra números negativos. La refinación de petróleo registró en diciembre una suba del 8,4%, mientras que la producción de alimentos creció 4,3%. Sin embargo, en este último caso los especialistas señalan que, pese a la mejora puntual, la actividad se ubica más de 5% por debajo del pico alcanzado durante la gestión de Milei en noviembre de 2024.
- Seis meses consecutivos de caída interanual en la industria.
- Capacidad instalada en torno al 50%, con sectores por debajo del 30%.
- Fuerte impacto en automotriz, textil y metalmecánica.
- Refinación de petróleo y alimentos muestran subas acotadas.
La industria es, según señalan empresarios y analistas, uno de los sectores más afectados por el actual modelo económico, que combina alta inflación, caída del consumo y dificultades de financiamiento.
Con este panorama, las miradas se concentran en las próximas medidas del Gobierno y en la capacidad de la política económica para recomponer la demanda interna y generar condiciones que permitan recuperar el nivel de actividad. Mientras tanto, las señales que entrega el INDEC reflejan un entramado fabril bajo presión, con preocupación creciente entre empresarios, trabajadores y economistas.

