El Gobierno blinda a Adorni pese a la causa por enriquecimiento ilícito.

El presidente Javier Milei decidió respaldar sin fisuras al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a pesar de los avances en la causa judicial que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito. Lejos de evaluar un relevo o una reconfiguración del equipo, en la Casa Rosada afirman que el funcionario “está recontra firme” y que su continuidad no está en discusión.
De acuerdo con altas fuentes del Poder Ejecutivo, Milei tiene al menos tres razones centrales para mantenerlo en el cargo, aun bajo la presión de sectores de la oposición y de algunos aliados políticos. En el entorno presidencial señalan que el jefe de Estado considera a Adorni una pieza estratégica en la arquitectura de poder del oficialismo.
El primero de los argumentos que se menciona en Balcarce 50 es el lugar que ocupa el ex vocero en la mesa chica de decisiones. Funcionarios del entorno libertario lo describen como una de las “cuatro patas” principales en las que se apoya el Presidente para definir el rumbo político y la coordinación de los ministerios. Esa confianza, construida desde los primeros meses de gestión, se consolidó con el correr de la administración.
Confianza de los Milei y disputa con “el sistema”
Otro punto clave es el vínculo personal y político que Adorni forjó con los hermanos Milei, en especial con Karina, secretaria general de la Presidencia. En la intimidad del Gobierno lo ubican dentro del círculo más reducido del oficialismo y lo consideran uno de los funcionarios “de riñón” que mejor interpreta el estilo y las prioridades del Presidente.
El segundo motivo que explican en Casa Rosada está ligado a la narrativa política del oficialismo: cerca del Presidente aseguran que Milei “no lo va a entregar al sistema que reclama su salida”. En esa lógica, cualquier retroceso con Adorni sería leído hacia adentro del Gobierno como una concesión a los sectores que el libertario identifica como parte del “establishment” político y mediático al que enfrenta desde la campaña.
En ese marco, el conflicto permanente del Gobierno con buena parte de los medios de comunicación también incide en la decisión. El sostén al jefe de Gabinete es interpretado por colaboradores presidenciales como un mensaje hacia afuera, en defensa de la propia tropa frente a cuestionamientos que el oficialismo atribuye a intereses corporativos.
Equilibrio interno y falta de recambio
El tercer argumento interno que se menciona para justificar la permanencia de Adorni tiene que ver con la dinámica del poder puertas adentro. Referentes del oficialismo admiten que el jefe de Gabinete es, hoy, uno de los pocos puntos de coincidencia entre Karina Milei y el asesor presidencial Santiago Caputo, dos figuras de peso dentro del esquema libertario que no siempre comparten diagnósticos y estrategias.
Aunque responde directamente a la Secretaría General de la Presidencia, Adorni logró construir un vínculo fluido con el equipo político que trabaja con Caputo en el Salón Martín Fierro. Ese rol de nexo entre los distintos “campamentos” internos lo convirtió en un engranaje relevante para la convivencia del espacio gobernante.
En los pasillos de la Casa Rosada reconocen además que, hoy por hoy, “no tiene recambio que no altere el status quo”. Un eventual reemplazo obligaría a reordenar equilibrios y podría reavivar tensiones subterráneas dentro de La Libertad Avanza. Por eso, con la bendición directa de Milei, Adorni se mantiene al frente de la coordinación de ministros y de la mesa política que reúne a los distintos sectores en pugna.
Mientras la causa judicial sigue su curso, en el Gobierno apuestan a blindar políticamente al jefe de Gabinete y a mostrar una imagen de cohesión hacia afuera, en un contexto de tensión económica, negociaciones legislativas y reacomodamientos dentro de la coalición gobernante.

