La crecida del río pone en jaque a uno de los polos turísticos de Corrientes

NewsITe
La fuerte crecida del río Paraná comenzó a golpear de lleno a la economía turística de Paso de la Patria, uno de los principales destinos de Corrientes para la pesca deportiva y el descanso de verano. Las playas más concurridas quedaron bajo el agua y el avance del río ya alcanza a zonas urbanas, generando preocupación entre prestadores y comerciantes a las puertas de la temporada alta.
Según estimaciones de la Cámara de Prestadores de Servicios Turísticos (Capresstur), cerca del 40% del casco urbano se encuentra actualmente afectado por el agua y los pronósticos no son alentadores para las próximas semanas. La situación obliga a muchos emprendimientos a reorganizar su actividad y a otros, directamente, a suspender reservas ante la imposibilidad de garantizar servicios básicos.
La localidad correntina basa buena parte de su desarrollo en el turismo. Dirigentes del sector calculan que alrededor del 80% de los habitantes vive, directa o indirectamente, de la llegada de visitantes. En verano y en época de carnaval, Paso de la Patria multiplica su población con turistas que buscan disfrutar de sus balnearios, del río y de la pesca deportiva, uno de los principales motores de la economía local.
Antes de la creciente, la oferta formal de alojamiento rondaba las 5.100 plazas, entre hoteles, cabañas y complejos turísticos. A esa cifra se suman las viviendas particulares que se alquilan por día o por temporada, lo que prácticamente duplica la capacidad de hospedaje y da cuenta de la importancia que tiene la actividad turística en la estructura económica del pueblo.
Playas anegadas y fuerte impacto económico
Las tradicionales playas Punta Mitre y Pelícano, emblemas de Paso de la Patria, se encuentran hoy prácticamente tapadas por el agua, lo que obligó a restringir el acceso y a suspender actividades recreativas y deportivas. Los prestadores de servicios, desde guardavidas hasta vendedores ambulantes, advierten que el flujo de visitantes cayó de manera drástica en las últimas semanas.
La pesca deportiva, uno de los grandes atractivos del lugar, también atraviesa un momento complejo. Aunque algunos servicios continúan operando de manera parcial, las condiciones del río dificultan las salidas habituales y obligan a reprogramar excursiones. El impacto se siente en toda la cadena: venta de carnadas, combustible para lanchas, alojamiento, gastronomía, servicios de limpieza e incluso contratación de músicos y espectáculos.
Comercios en alerta y campaña solidaria
Los pequeños comercios vinculados al turismo son los primeros en registrar la caída en la actividad. Vendedores de carnadas, casas de comida, rotiserías y bares describen días con muy poco movimiento y una merma significativa en los ingresos, en un contexto económico ya de por sí desafiante para las familias de la región.
- Playas y balnearios con acceso restringido o totalmente anegados.
- Menor afluencia de turistas y cancelación de reservas.
- Caída en las ventas de comercios ligados a la pesca y la gastronomía.
- Servicios turísticos que operan de forma limitada, según el nivel del río.
Desde Capresstur insisten en que, a pesar del cuadro complejo, parte de la oferta turística sigue en pie. Por eso recomiendan a quienes planean viajar a Paso de la Patria comunicarse previamente con los prestadores para conocer el estado actualizado de los servicios y de los accesos. De este modo, se busca sostener, en la medida de lo posible, el flujo de visitantes sin poner en riesgo la seguridad.
“La pesca deportiva genera un enorme movimiento económico: carnadas, combustible, alojamiento, comida, bebidas, servicio de limpieza y hasta músicos demandan los que llegan a Paso de la Patria”, explican desde la Cámara de Prestadores de Servicios Turísticos.
Ante la situación social que deja la creciente, la cámara empresarial y distintas organizaciones locales impulsan una campaña solidaria para asistir a las familias que debieron abandonar sus viviendas por el avance del agua. Se reciben donaciones de alimentos no perecederos, agua potable, ropa y elementos de limpieza, que luego son distribuidos en los barrios más afectados. Mientras siguen de cerca la evolución del Paraná, la comunidad de Paso de la Patria intenta sostener su principal recurso económico y, al mismo tiempo, acompañar a quienes hoy están atravesando las peores consecuencias de la inundación.

