El CNBA se suma a la regulación del uso de celulares en escuelas

NewsITe
El Colegio Nacional de Buenos Aires (CNBA) resolvió prohibir el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos personales durante el dictado de clases, en línea con las medidas que ya rigen en la Ciudad de Buenos Aires y en varias provincias del país. La decisión surge de la Resolución N°12/206 del Consejo Escolar Resolutivo y fue formalizada por la rectora Valeria Bergman mediante la Resolución N°712/2026.
La comunidad educativa venía debatiendo desde hace tiempo el impacto del uso intensivo de pantallas en el aula. Informes recientes sobre la realidad de chicos y adolescentes en las escuelas dieron marco a la medida, que apunta a recuperar la atención, la participación y la socialización entre los estudiantes dentro del espacio escolar.
“En las aulas del Colegio ya no está permitido el uso de teléfonos. Todos tenemos que tomar conciencia de la importancia del espacio del aula y del momento de la clase. No queremos que decaiga la atención ni la participación de los estudiantes, ni que se erosione el aula y el Colegio como espacio de socialización”, señala el comunicado institucional que acompañó la resolución.
Qué cambia desde ahora en las aulas del CNBA
Con la nueva normativa, se incorporó un inciso al artículo 5° del Reglamento interno que establece la prohibición de utilizar teléfonos celulares, tablets u otros dispositivos electrónicos personales durante las clases. Solo se contemplan excepciones por razones de salud o accesibilidad debidamente acreditadas, o cuando el uso esté vinculado a una actividad pedagógica solicitada por el o la docente a cargo.
Entre los problemas detectados por la institución en torno al uso de dispositivos en la vida escolar se destacan:
- Interrupciones constantes por notificaciones entrantes.
- Menor atención al docente y a los contenidos de la clase.
- Incremento de llamados de atención por distracciones.
- Disminución de la interacción cara a cara en recreos y espacios comunes.
- Mayor exposición a conflictos y tensiones en entornos digitales.
Frente a este diagnóstico, el colegio busca “fomentar el uso responsable de la tecnología y propiciar un ambiente digital saludable” y, en ese marco, definió pautas concretas para el día a día escolar.
Las pautas para el uso de celulares y dispositivos
La resolución detalla una serie de lineamientos que deberán respetar los estudiantes:
- Mantener los celulares apagados o en silencio y guardados en las mochilas durante las horas de clase.
- Usar los dispositivos únicamente cuando el docente lo solicite para una actividad pedagógica.
- Promover el uso responsable de los celulares y de internet, evitando conductas que puedan afectar la convivencia.
- Aprovechar las potencialidades de la tecnología en momentos y contextos adecuados, sin que interfiera con el aprendizaje presencial.
Además, el CNBA implementará una campaña interna de sensibilización sobre el buen uso de dispositivos electrónicos, orientada a estudiantes, docentes y familias, con el objetivo de instalar hábitos más saludables en el entorno digital de la comunidad.
Un debate que se replica en Argentina y el mundo
La regulación del uso de celulares en las escuelas forma parte de una discusión global. Países como Chile, Brasil, Japón, Corea del Sur, Francia, Australia, Nueva Zelanda y distintos estados de Estados Unidos ya avanzaron con restricciones totales o parciales sobre dispositivos móviles en el ámbito escolar.
En Argentina, la Ciudad de Buenos Aires y varias jurisdicciones provinciales vienen adoptando medidas similares, apoyadas en estudios que dan cuenta del impacto del uso del celular en el rendimiento académico y en la convivencia.
De acuerdo con los resultados de PISA 2022 (OCDE), nuestro país presenta el nivel más alto de distracción por dispositivos digitales entre los sistemas evaluados: el 54% de los alumnos reconoce perder la atención durante la clase por el uso del celular, frente a un promedio del 30% en los países de la OCDE. El informe remarca que los países con restricciones muestran menores niveles de distracción.
Según evaluaciones del Gobierno porteño, más de un tercio de los docentes percibió una mejora considerable en la atención en clase y una fuerte reducción de las interrupciones luego de regular el uso de celulares, mientras que casi dos de cada tres estudiantes dicen conversar más con sus compañeros.
Con esta resolución, el Colegio Nacional de Buenos Aires se alinea con esa tendencia internacional y local, buscando equilibrar el acceso a la tecnología con la prioridad del aprendizaje presencial, la concentración y la interacción cara a cara dentro de la escuela.

