Una edil de Juntos por Ramallo presentó un proyecto para que el Municipio mantenga en orden vial.

La concejal de Juntos por Ramallo, Soledad Agotegaray, presentó un proyecto para que el Municipio evalúe mejoras en la sincronización de los semáforos y avance con un ordenamiento integral de la circulación. En contacto con la prensa, planteó los riesgos que se generan en los horarios escolares y puso el foco en las ordenanzas que todavía requieren aplicación, las modificaciones pendientes en distintas calles y la falta de una planificación que contemple las necesidades actuales del tránsito.
La iniciativa vinculada con la implementación de una onda verde surgió a partir de consultas de vecinos que advierten dificultades para atravesar las avenidas sin detenerse repetidamente en los semáforos. Según explicó la edil, estas demoras pueden derivar en maniobras imprudentes, especialmente durante los horarios de ingreso y salida de los establecimientos educativos.
“Al no llegar a tomar el próximo semáforo en verde, muchas veces hay maniobras imprudentes”, señaló. También advirtió que algunos conductores buscan calles alternativas para evitar las demoras, lo que puede trasladar los problemas de circulación a otros sectores.
Agotegaray explicó que su propuesta apunta a que la Secretaría de Seguridad y las áreas municipales competentes analicen posibles soluciones. En ese sentido, recordó la existencia de una ordenanza vinculada con los corredores seguros y la necesidad de reforzar las condiciones de circulación y protección de los peatones, especialmente de los chicos.
Sin embargo, el planteo abre una discusión que excede la coordinación de los semáforos: la distancia entre las ordenanzas aprobadas y su aplicación concreta. La concejal recordó que su bloque impulsó iniciativas para ordenar el tránsito y que, durante dos años, presentó pedidos de informes sobre avances y etapas de ejecución. Según sostuvo, esos planteos fueron aprobados por unanimidad, aunque todavía hay cuestiones que necesitan respuestas.
Uno de los casos es la calle De Zabaleta, en Villa Ramallo, donde las modificaciones de circulación generaron controversia. Agotegaray defendió su posición y sostuvo que las decisiones deben contemplar las necesidades de los Bomberos Voluntarios y de la unidad sanitaria, además del tránsito cotidiano de los vecinos.
Pero también reconoció que el ordenamiento no está completo. La calle 24 de Octubre continúa pendiente de una solución que permita compatibilizar el movimiento comercial, los estacionamientos y la circulación de vehículos de emergencia. “En algún momento se va a tener que dar la solución también sobre el 24 de Octubre”, afirmó.
La concejal también mencionó el conflicto por el tránsito pesado en la zona de la arenera y la necesidad de atender los reclamos de los vecinos. Consideró que la actividad empresarial debe analizarse en función de la transformación residencial del sector y recordó que había presentado iniciativas relacionadas con el retiro de la empresa.

