Como estrategia de defensa ante las graves acusaciones que afronta, el reconocido cantante español decidió sacar a la luz los mensajes que le enviaban sus exempleadas, con el fin de comprobar que sostenían una buena relación y que lo que dicen es mentira.

Días atrás el cantante español Julio Iglesias quedó envuelto en una grave acusación, debido a que algunas de sus exempleadas lo denunciaron por abuso de poder y agresiones sexuales.
Durante el tiempo que trabajaron con el artista, las trabajadoras aseguran que ejercía maltrato y mantenía contacto físico con ellas, por lo que decidieron abrir una causa judicial. Ante la prohibición por parte de la Justicia de acceder al expediente, Iglesias publicó en su cuenta de Instagram algunas capturas de pantalla de las conversaciones que mantenía con sus denunciantes, con el fin de demostrar el buen vínculo que tenía con ella y desmentir lo que ellas plantean.
“Ante a la negativa de la Fiscalía de España a permitirme ejercer mi defensa en el procedimiento y a proporcionarme acceso formal a la denuncia, me veo obligado a pronunciarme públicamente”, comenzó explicando el cantante, y agregó: “Este es el único medio que me permite ejercer legítimamente mi derecho a la defensa y dejar constancia de la absoluta falsedad de los hechos denunciados”, justificando su decisión de mostrar las comunicaciones pasadas con las mujeres.
Los chats de WhatsApp datan de los años 2021, 2022 y 2023 y en ellos puede detectarse un buen trato de parte de las denunciantes, aunque no significa que sean ciertos.
“Profesor buenas noches, espero puedas dormir sin malestar, sueñes con los angelitos y puedas descansar, te quiero mucho y si necesitas algo de mí aquí estoy a tu entera disposición, gracias por tu paciencia y por tus enseñanzas del día de hoy, todos los días a tu lado son valiosos para mí porque aprendo un poco más. Un beso y un abrazo. Feliz noche”, puede leerse en uno de los supuestos mensajes con fecha del 20 de abril de 2021.
En otro texto, una de las víctimas lo saluda por su cumpleaños: “¡Feliz cumpleaños Julito! Querido profesor, que Dios te siga llenando de mucha salud, para que puedas seguir gozando de esta hermosa vida, te mando un beso y un abrazo. Te quiero y siempre te recuerdo con cariño. Atte.: tu fisioterapeuta por siempre”.
La intención de Iglesias es que esas capturas sean utilizadas como pruebas en la causa, para comprobar su inocencia. “La evidencia es clara: las comunicaciones de WhatsApp enviadas por las denunciantes durante el tiempo que trabajaron en mi casa y las comunicaciones después de irse, demuestran que la información difundida carece de veracidad. Es muy grave que la mentira y la desinformación se utilicen como armas para atacar a personas”, sostuvo.
“Todo tiene un límite: es necesario desenmascarar estas falsedades y contar la verdad”, cerró su descargo el octogenario, aguardando por un cambio de parecer de la Justicia, aceptando sumar sus imágenes en el expediente. Pero otor problema se le presentar seguramente, ya que los investigadores habían decidido mantener en anonimato a las víctimas y en las publicaciones Iglesias expone el nombre y apellido de ambas.


