ITLOS fija fechas clave por petróleo en Malvinas

ITLOS pone fecha a las audiencias por el conflicto petrolero en Malvinas

Sede del Tribunal Internacional del Derecho del Mar en Hamburgo

NewsITe

El Tribunal Internacional del Derecho del Mar (ITLOS), con sede en Hamburgo, fijó para el 10 y 11 de noviembre las audiencias orales en la causa iniciada por la Argentina contra el Reino Unido por la explotación de hidrocarburos en el Atlántico Sur, en proximidades de las Islas Malvinas.

La decisión quedó plasmada en una orden firmada por el presidente del tribunal, el juez Maurice Kamga, en la que se establece el cronograma del proceso y los puntos que deberán analizar los magistrados en esta etapa preliminar del caso, registrado como número 37 en el organismo internacional.

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Durante esas dos jornadas, el ITLOS deberá determinar, en primer lugar, si tiene jurisdicción prima facie para intervenir en el diferendo planteado por la Argentina. Además, evaluará si la urgencia de la situación justifica la adopción de medidas provisionales y si los pedidos formulados por Buenos Aires resultan proporcionales al conflicto en juego.

Qué pide la Argentina al Tribunal del Mar

El gobierno argentino reclama que se ordene al Reino Unido impedir el inicio o la continuidad de la explotación petrolera en la zona en disputa, conocida como proyecto Sea Lion, ubicada en la cuenca norte de Malvinas. También solicita que Londres se abstenga de utilizar la información obtenida durante las tareas de exploración en perjuicio de los derechos soberanos argentinos.

Entre las medidas requeridas se incluye, además, que el Reino Unido deje de obstaculizar el cumplimiento de las obligaciones ambientales en el área y que se comprometa a no otorgar nuevas autorizaciones que puedan agravar o extender el conflicto en torno a los recursos energéticos del Atlántico Sur.

Las audiencias se desarrollarán en la sala principal del ITLOS, serán públicas y se podrán seguir en vivo a través de la web oficial del tribunal. Integrantes del cuerpo diplomático, representantes de la prensa y público en general podrán registrarse previamente para asistir de manera presencial.

Cómo se originó el reclamo ante el ITLOS

El camino hacia Hamburgo se formalizó el 28 de septiembre, cuando el presidente Javier Milei instruyó a la Cancillería a iniciar un arbitraje bajo el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar) y notificó oficialmente al Reino Unido sobre la disputa.

La Argentina otorgó un plazo de dos semanas para que Londres detuviera las actividades vinculadas a la explotación de hidrocarburos en la zona. Ese período concluyó el 12 de octubre sin cambios en la postura británica, lo que derivó en la presentación de un pedido de medidas provisionales ante el ITLOS el 13 de octubre.

La solicitud se apoyó en el artículo 290, inciso 5, de la Convemar, que habilita a los Estados a requerir medidas de carácter urgente aun cuando el tribunal arbitral de fondo todavía no esté constituido. Según el escrito argentino, la continuidad del proyecto amenaza los derechos soberanos del país y genera riesgos ambientales que demandan una reacción inmediata.

En una nota fechada el 11 de octubre, el Reino Unido ya había rechazado los planteos de Buenos Aires, en términos que la presentación argentina califica como “una mera repetición de argumentos previamente planteados”.

El yacimiento y los actores empresariales

El yacimiento en disputa se sitúa a unas 107 millas náuticas —cerca de 198 kilómetros— al norte de las Islas Malvinas, sobre una superficie de 541,40 kilómetros cuadrados, dentro de la licencia PL032. Se trata de un área de alto interés para la industria hidrocarburífera, en línea con la política histórica del Reino Unido de promover desarrollos energéticos en el territorio insular ocupado.

La operación está liderada por la firma israelí Navitas Petroleum, que controla el 65% del proyecto, mientras que la británica Rockhopper Exploration posee el 35% restante. Ambas compañías avanzaron en la planificación del desarrollo y definieron la decisión final de inversión a fines de 2025, con la meta de iniciar la producción comercial en el primer trimestre de 2028.

Para la Argentina, el avance de este esquema consolidaría un escenario de explotación unilateral de recursos naturales en una zona que considera parte de su plataforma continental, en contradicción con las resoluciones de Naciones Unidas que instan a las partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales mientras persista la disputa de soberanía sobre las islas.

El caso ante el ITLOS suma un nuevo capítulo a la histórica controversia por Malvinas y abre una vía jurídica específica centrada en la protección de los recursos naturales y el cumplimiento del derecho internacional del mar.

Con las fechas de las audiencias ya fijadas, el foco se traslada ahora a Hamburgo, donde se medirá el alcance de las potestades del tribunal para intervenir en un conflicto que combina reclamos de soberanía, intereses económicos estratégicos y preocupación ambiental en el Atlántico Sur.

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