El portavoz de la cancillería del pais cuestionó la legalidad internacional de la calificación hecha por la Rosada y advirtió sobre posibles acciones.

El Gobierno de Irán rechazó la decisión de la Argentina de declarar a la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista y advirtió que la medida “sin duda recibirá una respuesta adecuada por parte de Irán”.
La postura fue expresada por Ismail Baghaei, portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, durante una rueda de prensa. “Etiquetar como terrorista a una parte de las fuerzas armadas oficiales de un país es inaceptable desde el punto de vista del derecho internacional y peligrosa desde el punto de vista político”, afirmó el funcionario.
La declaración argentina fue difundida el sábado a través de un comunicado oficial. “La Oficina del Presidente informa de que el Gobierno Nacional ha declarado a la Fuerza Quds y a trece individuos vinculados a este grupo militar iraní como organización terrorista”, señaló el texto difundido por la Casa Rosada.
Según el comunicado, el Gobierno argentino responsabilizó a la Fuerza Quds por los atentados perpetrados contra la embajada de Israel en Buenos Aires en 1992 y contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994. Ambos ataques, que no han sido resueltos judicialmente, fueron atribuidos en el documento oficial a Irán y al grupo libanés Hezbollah.
La resolución dispuso la incorporación de la Fuerza Quds al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET). De acuerdo con la Oficina del Presidente, la medida implica la aplicación de “sanciones financieras y restricciones operativas destinadas a limitar su capacidad de acción”, además de proteger al sistema financiero argentino.
La decisión fue adoptada en coordinación entre la Cancillería, el Ministerio de Seguridad Nacional, el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Inteligencia de Estado, y fue impulsada por el presidente Javier Milei. El comunicado indicó que los integrantes de la Fuerza Quds y sus aliados quedarán alcanzados por las disposiciones previstas en el régimen vigente.
En el mismo texto, el Gobierno argentino hizo referencia a Ahmad Vahidi, comandante de la Fuerza Quds entre 1989 y 1998. “Se encuentra implicado en el atentado contra la AMIA y sobre él pesa una alerta roja de INTERPOL”, afirmó el documento oficial, que agregó que el régimen iraní “no solo no ha colaborado con su juzgamiento, sino que lo ha ascendido”, al designarlo como comandante adjunto de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán. El comunicado precisó que Vahidi ya figura incluido en el RePET.
En el cierre, la Oficina del Presidente sostuvo que Milei “mantiene el compromiso inquebrantable de reconocer a los terroristas por lo que son”, y enumeró antecedentes recientes en esa línea, como Hamás, el Cártel de los Soles y distintos capítulos de la Hermandad Musulmana en Medio Oriente.
La Fuerza Quds actúa como brazo exterior de la Guardia Revolucionaria iraní, una unidad de élite fundada tras la Revolución Islámica de 1979. En el plano internacional, Estados Unidos la designó como organización terrorista en 2007 y, durante la presidencia de Donald Trump, incluyó también a la Guardia Revolucionaria en la lista negra.
Respaldo de Estados Unidos e Israel
La decisión del Gobierno argentino recibió un fuerte respaldo internacional, especialmente de Estados Unidos e Israel.
El Departamento de Estado estadounidense celebró la medida y afirmó: “Estados Unidos celebra la decisión de Argentina, bajo el liderazgo del presidente Javier Milei, de designar a la Fuerza Quds como organización terrorista. Este importante paso refuerza el esfuerzo global para combatir el terrorismo respaldado por Irán y apoyar al pueblo iraní”.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, calificó la decisión como “un paso significativo que fortalece el frente internacional contra el terrorismo iraní y honra la memoria de las víctimas de los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA”. Además, instó a otros países a seguir el ejemplo de Argentina y a calificar a estas agrupaciones como terroristas.

