El SAFEEN PRESTIGE fue impactado por Irán, quedó en llamas y debió ser abandonado por su tripulación en Ormuz, una de las rutas clave del comercio mundial de petróleo.

El buque portacontenedores SAFEEN PRESTIGE, de bandera maltesa y propiedad egipcia, permanece incendiado en el estrecho de Ormuz tras haber sido alcanzado por un proyectil en plena zona de conflicto. El impacto provocó un incendio que obligó a evacuar a toda la tripulación, que abandonó la embarcación tras el ataque inicial.
El episodio se produjo en una de las vías marítimas más sensibles del mundo, en un contexto de creciente tensión en Medio Oriente. Las imágenes del buque en llamas comenzaron a circular poco después del ataque y evidencian la magnitud de los daños sufridos.
Una ruta estratégica bajo presión
El estrecho de Ormuz constituye un paso clave para el comercio internacional de energía. Por esa vía circula una parte significativa del petróleo y del gas que abastece a distintos mercados globales. Este hecho convierte a cualquier incidente en un factor de impacto inmediato en la economía mundial.
En las últimas semanas, la zona registró una escalada de ataques contra embarcaciones comerciales. El conflicto bélico involucra a Irán y al eje EE.UU / Israel. La situación incrementó el riesgo para la navegación y generó preocupación entre las principales navieras.
La crisis energética en el centro del conflicto
El endurecimiento de las condiciones de tránsito en el estrecho, junto con medidas impulsadas por Irán sobre el paso marítimo, profundizó la incertidumbre en los mercados energéticos. La posibilidad de interrupciones en el suministro y el aumento de los costos logísticos impactan de forma directa en los precios internacionales.
En ese escenario, el ataque al SAFEEN PRESTIGE se suma a una serie de episodios que refuerzan la inestabilidad en una región clave para el abastecimiento global de energía. Mientras persisten las tensiones, el estrecho de Ormuz continúa como uno de los principales focos de preocupación a nivel internacional.

