Una encuesta de la UIA sobre más de 600 industrias mostró caídas en las ventas y la producción durante julio. Además, el 47,6% tuvo dificultades para afrontar al menos uno de sus compromisos financieros, mientras que las micro y pequeñas industrias registraron los mayores retrocesos.

El 50% de las empresas industriales consultadas por la Unión Industrial Argentina (UIA) registró una caída en sus ventas al mercado interno durante julio, mientras que el 42,9% redujo su producción. A su vez, el 27,5% anticipó que recortará personal en los próximos doce meses, frente a un 16,9% que proyecta incorporar trabajadores.
Los datos surgen de la tercera encuesta del año del Centro de Estudios de la UIA, que relevó a más de 600 empresas de distintos tamaños y sectores. El informe identificó la debilidad del consumo interno como el principal obstáculo para la actividad, con consecuencias sobre los pedidos, el uso de la capacidad instalada y las decisiones de inversión.
Las micro y pequeñas industrias registraron mayores caídas
Entre las micro y pequeñas empresas, el 54,8% informó una disminución de sus ventas y el 47,8% reportó menores volúmenes de producción. Ambos indicadores superaron los porcentajes del conjunto de las compañías relevadas, en un segmento con menos recursos financieros para afrontar períodos prolongados de baja demanda.
Además, las industrias enfrentaron un aumento de sus costos operativos, con una participación creciente de la electricidad y el gas en sus gastos. Según el relevamiento, esta presión reduce los márgenes de rentabilidad y afecta especialmente a las actividades que requieren un consumo intensivo de energía.
Dificultades para pagar y pocas expectativas de contratación
En ese contexto, el 47,6% de las firmas tuvo problemas para cumplir con al menos una de sus obligaciones habituales, como pagos a proveedores, impuestos, servicios o créditos bancarios. Por su parte, el 9,2% reconoció dificultades para afrontar la totalidad de esos compromisos.
Las perspectivas laborales también reflejaron las dificultades del sector: la proporción de empresas que prevé reducir personal superó a la que proyecta contratar. Al mismo tiempo, otras compañías mantienen en pausa las incorporaciones y esperan definiciones económicas antes de tomar decisiones.
La competencia desleal suma presión sobre las empresas
El relevamiento también consultó a los industriales sobre la competencia desleal, cuyo impacto el 60% calificó como “alto o muy alto”. Entre los problemas señalados aparecen el ingreso de productos subfacturados o sin los controles correspondientes y la competencia de actividades informales que no cumplen con las cargas laborales e impositivas.
Frente a este panorama, el sector empresario reclama medidas para fortalecer el mercado interno, mejorar el acceso al financiamiento y combatir la informalidad. Los planteos apuntan a sostener la producción y el empleo formal, además de recuperar previsibilidad para planificar inversiones.

