Reclaman que la comisión sancionada recientemente en el Congreso avance sin interferencias políticas. Allegados a las víctimas, cuyas muertes fueron causadas por el fentanilo elaborado en Laboratorios Ramallo, sostuvieron que “el futuro de la comisión depende de quién la presida”.

Los familiares de las víctimas del fentanilo adulterado exigieron que la Comisión Especial de Seguimiento e Investigación, aprobada días atrás por la Cámara de Diputados, funcione sin obstáculos políticos.
Laboratorios Ramallo S.A., cuya planta se encuentra en el Parque Industrial Comirsa, era el elaborador exclusivo de HLB Pharma Group S.A., responsables de la producción del fentanilo mortal que provocó 96 muertes. En un comunicado, los familiares denunciaron deficiencias graves en el manejo del caso, entre ellas la desaparición de materias primas, destrucción de pruebas, irregularidades en laboratorios y falta de acción de organismos de control.
El 17 de septiembre de 2025, en una sesión especial, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la creación de la comisión investigadora sobre la comercialización y el uso en el sistema de salud del fentanilo adulterado y sus consecuencias. El proyecto establece que el cuerpo debe integrarse en un plazo máximo de siete días tras su sanción y funcionará hasta el 9 de diciembre de ese mismo año.
Los reclamos de los familiares apuntan a que, si bien la creación de esta comisión representa “un hecho histórico”, el tiempo de trabajo asignado es demasiado breve frente a la magnitud del problema. “No basta con declaraciones simbólicas, la comisión debe alcanzar resultados concretos en poco tiempo y bajo fuerte presión institucional”, expresaron.
Aunque reconocen que la comisión no sustituirá a la Justicia, los familiares señalaron que su rol será clave para aportar pruebas, documentos y testimonios que refuercen la investigación penal. También indicaron que el organismo debe esclarecer responsabilidades administrativas y regulatorias, además de elaborar propuestas normativas que fortalezcan los sistemas de control sanitario para prevenir nuevas tragedias.
Un punto central de la preocupación está en quién presidirá la comisión. Los familiares advirtieron que “el futuro de la comisión investigadora del fentanilo depende de quién la presida”. Para ellos, la figura que asuma la conducción determinará si se trata de una herramienta efectiva de investigación y reparación, o si quedará paralizada por intereses políticos.

