Los trabajos comenzaron esta tarde sobre avenida Illia al 1300. Desde el municipio señalaron que no se trata de una demolición total de la antigua fábrica textil Estela, sino de la remoción de construcciones y sectores que dificultaban la visibilidad y facilitaban el ingreso al edificio abandonado.

El municipio puso en marcha este martes una intervención en el predio de la antigua fábrica ES.TE.LA., ubicado sobre avenida Illia al 1300, entre los barrios San Martín y San Jorge. Aunque inicialmente se habló de una demolición del lugar, desde el Ejecutivo local aclararon que los trabajos no implican el derribo integral de la histórica planta textil, sino la remoción de pequeñas construcciones y sectores agregados que habían sido utilizados para cerrar y ocultar parte del predio.
Según explicaron fuentes municipales a EL NORTE, el objetivo principal de la intervención es despejar el lugar, mejorar la visibilidad y dificultar el acceso al edificio abandonado, que desde hace años es señalado por vecinos como un punto problemático de la zona norte de la ciudad.
La limpieza y el retiro de estas estructuras buscan evitar que el predio continúe ofreciendo condiciones favorables para ingresos clandestinos y para el desarrollo de actividades ilícitas, una preocupación que los habitantes del sector vienen manifestando desde hace tiempo.
Un edificio abandonado desde los años noventa
La planta perteneció a Establecimientos Textiles Latinoamericanos (ES.TE.LA.), una empresa dedicada a la producción de hilados y ovillos de algodón que tuvo fuerte presencia industrial en San Nicolás durante varias décadas.
La construcción del establecimiento comenzó en 1953 y la actividad productiva se inició un año más tarde. Con el paso del tiempo, la fábrica se convirtió en una fuente laboral relevante para la ciudad y especialmente para numerosos vecinos de los barrios cercanos, entre ellos muchas mujeres que encontraron allí una oportunidad de empleo estable.
Sin embargo, la empresa atravesó una profunda crisis económica y cerró definitivamente en 1996. Desde entonces, el predio quedó sin actividad y comenzó un proceso progresivo de deterioro estructural y abandono.
Reclamos vecinales y preocupación por la seguridad
Con el correr de los años, el enorme edificio abandonado pasó a estar asociado a distintas problemáticas denunciadas por vecinos del sector. Entre los reclamos reiterados aparecieron hechos de inseguridad, vandalismo, ocupaciones ilegales y situaciones vinculadas al consumo de drogas dentro del predio.
La preocupación vecinal derivó incluso en distintas iniciativas para reclamar una intervención pública. En varias oportunidades, habitantes de la zona impulsaron juntadas de firmas y pedidos formales con el objetivo de obtener una solución definitiva frente al estado del lugar.
Además, la preocupación por la seguridad alrededor del predio había quedado expuesta ya el año anterior con un episodio ocurrido en las inmediaciones de la ex Estela. En esa ocasión, un colectivo de la Línea A de Azul SATA fue atacado a piedrazos y una menor sufrió una herida en la cabeza que requirió siete puntos de sutura. Tras aquel ataque, el chofer del servicio advirtió sobre la reiteración de estos episodios y reclamó medidas para evitar que el edificio abandonado continuara facilitando situaciones de violencia e ingresos irregulares.
En ese contexto se inscriben los trabajos iniciados esta semana, que desde el municipio presentan como una medida destinada a despejar sectores del predio y reducir las posibilidades de acceso irregular al histórico edificio abandonado.

