La Ciudad inicia la capacitación de su nuevo servicio penitenciario

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La Ciudad de Buenos Aires puso en marcha la formación de sus primeros agentes del “Servicio Penitenciario y de Reintegración Social de la Ciudad”, la nueva fuerza encargada de la custodia de detenidos en las alcaidías porteñas. Se trata de un paso clave dentro del sistema integral de seguridad local y uno de los ejes que la gestión de Jorge Macri destaca como avance en autonomía y orden público.
Un total de 120 aspirantes iniciaron su instrucción en el Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP), donde cursarán la Tecnicatura Superior en Seguridad y Tratamiento Penitenciario. Al finalizar el trayecto educativo, estarán habilitados para desempeñarse como oficiales penitenciarios en las instalaciones bajo órbita de la Ciudad.
Durante el acto de inicio de clases, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, subrayó el carácter estratégico de la nueva fuerza. “Mal día para los delincuentes. Cada uno de los agentes del Nuevo Servicio Penitenciario en la Ciudad tendrá en sus manos la responsabilidad de que los delincuentes estén donde corresponde: tras las rejas. Son una amenaza para la sociedad y no vamos a permitir que les arruinen la vida a los porteños de bien. Ley y orden”, afirmó.
Autoridades presentes y características de la formación
En la ceremonia en el ISSP acompañaron a Macri el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny; los ministros de Seguridad y de Justicia, Horacio Giménez y Gabino Tapia; los secretarios de Seguridad y de Justicia, Maximiliano Piñeiro y Francisco Quintana, y el fiscal general de la Ciudad, Martín López Zavaleta. La presencia de buena parte del gabinete buscó marcar el perfil institucional y la relevancia de la nueva estructura penitenciaria.
Los ingresantes son hombres y mujeres de entre 18 y 29 años que debieron acreditar el secundario completo y superar un exigente proceso de selección y admisión. El primer año de cursada se desarrolla bajo régimen de internado, lo que les permitirá egresar como oficiales penitenciarios. En un segundo año, cursarán un día a la semana para completar la tecnicatura.
Enfoque profesional, derechos humanos y nuevo complejo en Soldati
Según detallan desde el Ministerio de Justicia, la tecnicatura propone una formación integral que combina contenidos teóricos y prácticos. Incluye seguridad, custodia, prevención y gestión de riesgos, pero también módulos específicos sobre derechos humanos, mediación y resolución de conflictos, comunicación y desescalada, uso racional y proporcional de la fuerza y reintegración social. El objetivo oficial es conformar una fuerza profesional y moderna, con énfasis en el respeto por la dignidad de las personas privadas de la libertad.
“Por primera vez en la historia la Ciudad va a poder custodiar a sus detenidos con una fuerza de seguridad penitenciaria profesional y moderna. Los agentes van a contar con herramientas tecnológicas y con la formación de calidad que brinda el Instituto Superior de Seguridad Pública, uno de los mejores de la región. El orden público y la tranquilidad de los porteños son una prioridad para esta gestión”, sostuvo el ministro de Justicia, Gabino Tapia.
La creación del Servicio Penitenciario y de Reintegración Social fue aprobada por la Legislatura porteña a través de la ley 6.923, sancionada en noviembre de 2025. La norma es considerada un hito dentro de la política penitenciaria local, en sintonía con el traslado de presos desde el penal de Villa Devoto a la unidad de Marcos Paz y con la construcción de una Alcaidía Central en Villa Soldati.
Ese nuevo complejo, ubicado en un predio en el cruce de la avenida 27 de Febrero y la autopista Cámpora, tendrá una superficie total de 42 mil metros cuadrados y capacidad para más de 500 personas detenidas por orden de la Justicia local. Contempla celdas reforzadas, doble alambrado perimetral, circuito de videovigilancia con cámaras y sensores, y sectores específicamente diseñados para la reinserción social. La Ciudad proyecta que, una vez operativo, permitirá liberar plazas en comisarías y devolver más efectivos policiales a la calle, reforzando así el esquema integral de seguridad.
La Ciudad apuesta a un servicio penitenciario propio, profesionalizado y con foco en la seguridad, la reinserción social y el respeto por los derechos humanos.
Con el inicio de la formación de sus primeros agentes penitenciarios, la administración porteña avanza en el armado de un modelo de gestión de detenidos bajo su propia órbita, que articula infraestructura, capacitación y nuevas herramientas tecnológicas para intentar ganar eficacia en la lucha contra el delito.

