Remarcando el sentido pedido de «Memoria, Verdad y Justicia», el Movimiento de Unidad Secundaria (MUS) conmemoró los 46 años desde el más oscuro hecho del ámbito estudiantil argentino: La Noche de los Lápices.

Carolina Mitriani
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A 46 años de la noche más sangrienta de la historia estudiantil argentina, denominada como “La Noche de los Lápices”, el Movimiento de Unidad Secundaria (MUS) efectuó una concentración en la plaza Mitre. “Por la defensa de la educación pública, por el boleto estudiantil gratuito y por más presupuesto para educación” fueron sus consignas centrales. También se expresaron junto a jóvenes en las puertas de las escuelas a lo largo de la jornada, quienes se sumaron a visibilizar el Día de los Derechos de los Estudiantes Secundarios.
Recordando la masacre que se llevó la vida de quienes reclamaban en La Plata un 16 de septiembre de 1976, los estudiantes nicoleños remarcaron que «los lápices siguen escribiendo». “Se cumplen 46 años de que la última dictadura secuestrara a varios secundarios que se estaban organizando en las escuelas por el Boleto Estudiantil y otras necesidades. Los torturaron y les hicieron cosas terribles. Algunos sobrevivieron y otros continúan desaparecidos. Quisieron frenar la lucha estudiantil, pero no pudieron… Después de años, se consiguieron el boleto y muchas cosas más”.
Pedidos
Reclamaron que “cada vez cuesta más estudiar. La crisis económica produce aumentos de útiles, herramientas, del boleto y del precio de las viandas”. Frente a esto, señalaron: “Los estudiantes no nos conformamos con esa realidad. Venimos de reclamar y conseguir los arreglos de las instalaciones de gas en las escuelas, en otras hemos ganado más cupos de viandas y aumentos de bolsones”.
Los puntos de base que encuentran en cuanto al origen de este déficit con la población en cursado de instancias obligatorias de la educación cuestionan que “mientras tanto, el Gobierno paga 1300 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional de la deuda tomada por Macri. Recorta 50.000 millones de pesos en educación”.
Con este panorama, desde el Movimiento de Unidad Secundaria de San Nicolás aseveran: “Los estudiantes seguimos luchando para que nadie se quede afuera de las aulas y poder estudiar en condiciones”.
Memoria, verdad y justicia
La agrupación Mesa de la Memoria por la Justicia San Nicolás también recordó esta emblemática fecha, que atraviesa de manera particular su pedido de reparación de las secuelas del gobierno de facto a través de la llama de la democracia consciente. “Recordamos el secuestro, tortura y desaparición por parte del terrorismo de Estado de la última dictadura cívico-militar a los jóvenes estudiantes de La Plata”, refirieron.
Cabe resaltar que integrantes de este espacio –que nuclea a sobrevivientes de la dictadura y familiares de fallecidos y desaparecidos–, como Lilí Longinotti, participaron de las manifestaciones setentistas que en San Nicolás hacían sonar el reclamo que se extendía en varios puntos del país. En diálogo con EL NORTE, Lilí recordó: “En medio de ese clima, a nivel local empezaron a llegar testimonios de los reclamos que se desataban en lugares importantes del país, como La Plata. Se empezó a instalar el tema de la lucha por el boleto estudiantil, empezábamos a ver que se organizaban para luchar por eso. A partir de ahí empezamos los delegados de las escuelas a insistir en ese tema”. Consultando aula por aula quién necesitaba el boleto gratuito, convocaron al 80% de los alumnos, ya que la mayoría llegaba a las escuelas desde las periferias, por lo tanto, desde largas distancias. “La consigna era movilizarnos, porque si no, no lo íbamos a conseguir”, retrató Lili, y agregó que lo lograron “porque un gran porcentaje lo necesitaba y fue una marcha multitudinaria”.
El intendente que abrió las puertas del Palacio Municipal a finales del año 1973 fue Raúl Alonso. “Nos tuvo que recibir el intendente y ahí no más, al ver una cantidad impresionante de alumnos, nos prometió que el boleto iba a salir. Y el boleto salió”, remarca Longinotti. Este derecho estuvo vigente alrededor de un año. “Después, cuando vino la dictadura y agarraron a los chicos en La Noche de los Lápices, se pudrió todo y acá no continuó”, marcó.

