España avanza con la nacionalidad para saharauis en medio de tensión

El Congreso español abre la vía a la ciudadanía para miles de saharauis

Sesión del Congreso de los Diputados de España durante el debate sobre la nacionalidad para saharauis

NewsITe

El Congreso de los Diputados de España aprobó un proyecto de ley que permitirá acceder a la nacionalidad española a miles de saharauis vinculados históricamente al Sáhara Occidental, en una decisión que vuelve a poner bajo la lupa la relación diplomática con Marruecos, a casi medio siglo de la descolonización inconclusa de ese territorio.

La iniciativa contempla a las personas nacidas en el Sáhara Occidental cuando aún estaba bajo administración española —hasta el 29 de septiembre de 1977— y a sus descendientes directos. Se estima que unas 80.000 personas podrían verse beneficiadas, según las proyecciones mencionadas por medios públicos españoles. El texto fue aprobado con 168 votos a favor del PSOE y Sumar, la abstención de 145 diputados del PP y Junts, y el rechazo de 31 legisladores de VOX.

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El proyecto ahora continuará su recorrido en el Senado, donde el Partido Popular ya adelantó que presentará enmiendas. Si la Cámara Alta introduce modificaciones, el texto deberá regresar al Congreso para una nueva votación definitiva, en un contexto en el que la política exterior española hacia Marruecos y el Sáhara Occidental sigue siendo motivo de controversia interna.

Quiénes podrán obtener la nacionalidad y cómo la acreditarán

La norma reconoce la existencia de “circunstancias excepcionales” para conceder la nacionalidad por carta de naturaleza a los saharauis nacidos en el Sáhara Occidental antes del 29 de septiembre de 1977, incluso si no residen legalmente en territorio español. Para demostrar ese vínculo, se admitirán distintos documentos oficiales emitidos en la etapa colonial.

  • Documento Nacional de Identidad (DNI) español, aunque se encuentre caducado.
  • Constancia de inscripción en el censo para el referéndum del Sáhara Occidental autenticada por la ONU.
  • Certificados de nacimiento expedidos por autoridades españolas.
  • Otra documentación emitida por la Administración española en la época.

Los descendientes en primer grado de quienes obtengan la nacionalidad contarán con un plazo de cinco años para solicitarla también. Además, el proyecto modifica el Código Civil para equiparar la situación de los saharauis a la de ciudadanos de países iberoamericanos, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial y Portugal, que pueden acceder a la nacionalidad tras dos años de residencia legal en España, frente a los diez años que se exigen con carácter general a otros extranjeros.

Plazos, trámites y alcance político de la medida

Las solicitudes por carta de naturaleza serán gratuitas y podrán presentarse durante los tres años posteriores a la entrada en vigor de la ley, con la posibilidad de extender ese plazo un año más. Se trata de un mecanismo extraordinario que reconoce la responsabilidad histórica de España sobre un territorio que administró hasta 1976, cuando se produjo la retirada en medio de la presión marroquí y la posterior ocupación.

La diputada de Sumar Tesh Sidi, primera mujer de origen saharaui en integrar el Parlamento español, subrayó el valor simbólico y reparador de la legislación. Según destacó en el debate, la norma implica restituir el “documento nacional de identidad español” a quienes lo tuvieron y luego lo perdieron como consecuencia del proceso de descolonización inconcluso.

“España tiene una responsabilidad histórica con el pueblo saharaui y hoy damos un paso para saldar parte de esa deuda”, expresó Tesh Sidi en el Congreso.

El Sáhara Occidental figura aún en la lista de territorios no autónomos de Naciones Unidas. Marruecos controla la mayor parte del territorio y propone una autonomía bajo su soberanía, mientras que el Frente Polisario reclama la realización de un referéndum de autodeterminación y mantiene campos de refugiados en Tinduf, Argelia, donde viven decenas de miles de saharauis desplazados. La aprobación de esta ley suma un nuevo capítulo a la delicada ecuación diplomática entre Madrid y Rabat, y será observada con atención por la comunidad internacional.

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