Embargan la mansión de Mauro Icardi por una cautelar de alimentos

NewsITe
La disputa judicial entre Wanda Nara y Mauro Icardi sumó un nuevo y fuerte capítulo en la Argentina. En el marco de una medida cautelar por alimentos futuros a favor de las dos hijas que la expareja tiene en común, la Justicia habría dispuesto el embargo de la mansión del futbolista, conocida como “La casa de los sueños”, valuada en alrededor de 2.745.000 dólares y ubicada en la provincia de Buenos Aires.
La decisión trascendió a partir de un documento difundido por la periodista Naiara Vecchio, quien publicó una supuesta constancia de registración de asientos emitida en la Provincia de Buenos Aires. Según esa información, el juzgado habría hecho lugar al pedido cautelar impulsado por la abogada de Wanda Nara, Ana Rosenfeld, en el marco del artículo 550 del Código Civil y Comercial, que prevé la posibilidad de asegurar el cumplimiento de las obligaciones alimentarias futuras mediante medidas sobre el patrimonio.
De acuerdo con lo que dejó trascender el entorno de la empresaria y lo que pudo reconstruir la agencia Noticias Argentinas, Icardi ya habría abonado la deuda por alimentos provisorios, aunque la discusión actual pasa por la fijación de un monto definitivo y actualizado. Para resolver ese punto, el tribunal debe analizar la situación económica de ambos progenitores, su nivel de ingresos y el estándar de vida de las niñas, elementos que suelen ser clave en este tipo de causas de familia.
El descargo público de Mauro Icardi contra el juez y Wanda
La reacción del delantero, que actualmente desarrolla su carrera en el fútbol internacional, fue inmediata y se dio a conocer a través de sus redes sociales. Visiblemente molesto, Icardi apuntó directamente contra el juez de la causa, Adrián Hagopian, y contra su exesposa, cuestionando tanto los fundamentos del embargo como la verdadera finalidad de la medida.
“Por acá leyendo de embargos, me pregunto… ¿Se lleva un porcentaje el señor juez Hagopian por la herencia en vida de 3 millones de dólares que pretende para acontentar a sus ‘amigas’?”, lanzó el futbolista en un mensaje en el que calificó el embargo como “supuesto” y aseguró que carece de sustento real. En ese sentido, prometió dar la pelea en los tribunales y pidió que se revise el accionar del magistrado, al que acusó de mostrar una “alevosa parcialidad”.
Icardi también insinuó que existe una sintonía entre Wanda Nara y el juez al hablar de una presunta necesidad de “rascar de algún lado” para asegurar el patrimonio, y advirtió que, cuanto más se le reclame en la Argentina, más reclamará él en la Justicia italiana por lo que considera que debe restituírsele. Además, relativizó el impacto económico del embargo, señalando que la suma involucrada representaría menos del 20 por ciento del valor total de la mansión y que, según su mirada, no estaría directamente vinculada a las necesidades cotidianas de sus hijas.
Una disputa que combina familia, patrimonio y exposición mediática
El conflicto entre Wanda Nara y Mauro Icardi vuelve así a quedar expuesto en el centro de la escena pública, combinando cuestiones patrimoniales, reclamos por alimentos y una intensa repercusión mediática. Como suele ocurrir en este tipo de casos de alto perfil, las publicaciones en redes sociales de los protagonistas se convierten en un capítulo más del expediente, tensionando aún más la relación entre las partes.
- El embargo recaería sobre una mansión valuada en 2.745.000 dólares, conocida como “La casa de los sueños”.
- La medida se enmarca en una cautelar por alimentos futuros, contemplada en el artículo 550 del Código Civil y Comercial.
- La defensa de Icardi sostiene que ya se cancelaron los alimentos provisorios y reclama que se fije un monto claro y proporcionado.
- El jugador cuestiona la imparcialidad del juez Adrián Hagopian y habla de una “herencia en vida” en disputa.
“Señor Juez, me gustaría saber en qué se basan los gastos de 5.490.000 dólares de mis hijas en alimentos futuros, ya que como padre me corresponde pagar el 50% y la suma es de 2.745.000 dólares”, expresó Icardi en su descargo, rematando con ironía: “Todo sea por el interés superior del niño y su bienestar”.
Mientras tanto, la expectativa estará puesta en los próximos movimientos judiciales: por un lado, la definición del monto definitivo de la cuota alimentaria futura y, por otro, la eventual revisión del embargo por parte de instancias superiores. Más allá del desenlace, el caso vuelve a poner sobre la mesa la tensión entre la preservación del interés de los hijos y las disputas patrimoniales de figuras altamente expuestas.

