La Justicia de Córdoba lleva a juicio un femicidio sin cuerpo

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A doce años de la desaparición de Gloria Gallardo en la localidad cordobesa de Yacanto, la Justicia provincial decidió elevar a juicio la causa en la que están acusados su propia hija, Yamila Micaela Gallardo, y su yerno, Hugo Alberto Suárez. Ambos se encuentran detenidos y afrontarán cargos por homicidio calificado, en un expediente que se sostiene a pesar de que el cuerpo de la víctima nunca fue hallado.
La resolución fue adoptada por la Fiscalía de Instrucción 2 de Villa Dolores, a cargo del fiscal subrogante José Tolosa, quien consideró que las pruebas reunidas en más de una década de investigación permiten sostener la hipótesis de un asesinato. De este modo, el expediente pasa a la instancia de debate oral, donde un tribunal deberá definir la responsabilidad penal de los imputados.
De acuerdo con la acusación, a Yamila Gallardo y a Hugo Suárez se les imputa el delito de “homicidio calificado por el vínculo”, una figura que prevé la pena de prisión perpetua. En el caso de Suárez, además, se agrega la agravante de “violencia de género (femicidio)”, lo que refuerza la calificación por el contexto de violencia machista en el que se habría producido el crimen.
Una desaparición que derivó en una causa por homicidio
Gloria Gallardo fue vista por última vez el 26 de febrero de 2014, cuando desapareció de su domicilio en Yacanto, en el oeste de la provincia de Córdoba. Días más tarde, su hermana radicó la denuncia ante la Unidad Judicial de Villa Dolores, lo que dio inicio a una investigación extensa y compleja, marcada por la ausencia de rastros físicos de la víctima.
Con el paso del tiempo, el expediente pasó de ser una causa por averiguación de paradero a una investigación por homicidio. Según detallaron fuentes judiciales, durante estos años se realizaron múltiples medidas de prueba, entre ellas declaraciones testimoniales, peritajes técnicos, análisis de comunicaciones y reconstrucciones de los movimientos previos y posteriores a la desaparición.
Maniobras para desviar la investigación
En el marco de la pesquisa, la fiscalía detectó que tanto la hija como el yerno de Gloria habrían desplegado distintas maniobras para obstaculizar el avance de la causa. De acuerdo con la hipótesis acusatoria, ambos aportaron información falsa, versiones contradictorias y datos sin sustento que, lejos de colaborar, buscaban instalar otros escenarios posibles.
Los investigadores señalaron que los imputados intentaron sostener la idea de que Gloria se había marchado voluntariamente, o incluso que podría haber salido del país contra su voluntad. Sin embargo, esos dichos no pudieron ser respaldados con elementos objetivos y terminaron siendo considerados por la fiscalía como intentos de desviar la pesquisa y procurar su impunidad.
La prueba reunida y el camino al juicio oral
Con el avance del expediente, la incorporación de nuevos elementos probatorios permitió vincular de manera directa a Yamila Gallardo y a Hugo Suárez con el hecho investigado. Entre esos elementos se mencionan inconsistencias en sus testimonios, reconstrucciones temporales que no coinciden con sus relatos y otros indicios que, en conjunto, reforzaron la sospecha en su contra.
- Doce años de investigación con múltiples medidas probatorias.
- Causa elevada a juicio pese a la ausencia del cuerpo de la víctima.
- Acusación por homicidio calificado por el vínculo y femicidio.
“Aunque el cuerpo nunca fue hallado, consideramos acreditado el homicidio de Gloria Gallardo”, sostienen desde la Fiscalía de Instrucción 2 de Villa Dolores.
El año pasado se concretaron las detenciones de los dos acusados, lo que marcó un quiebre en la causa y allanó el camino hacia el juicio oral. Ahora será un tribunal el que, a partir de la prueba reunida y de lo que se exponga en las audiencias, determine si existió un femicidio y cuál fue el rol de cada uno de los imputados. El caso se suma a otros expedientes en la Argentina en los que la Justicia avanza en la persecución penal de homicidios aún sin haber encontrado el cuerpo de la víctima, apoyándose en indicios y pruebas indirectas consideradas contundentes.

