Eleonora Wexler: resiliencia cultural y estreno en El Picadero

Eleonora Wexler enfrenta la crisis cultural y apuesta al encuentro

Eleonora Wexler en la obra El estado de la unión

NewsITe

En la antesala del estreno de El estado de la unión, Eleonora Wexler reflexionó sobre el momento que atraviesa la cultura en la Argentina y el impacto de las políticas de recorte sobre el teatro y el audiovisual. La actriz habló de un “destrozo” motivado por la ignorancia, pero, lejos de quedarse en la queja, convocó a pensar salidas colectivas: “Tenemos que encontrarnos y avanzar”, sostuvo en diálogo con la agencia Noticias Argentinas.

La obra, que llegará al escenario del teatro Picadero desde el 3 de abril, la tiene como protagonista junto a Gonzalo Heredia. Él no solo comparte el escenario, sino que también participó de la reposición del texto junto a la dramaturga Andrea Garrote, a partir del libro original del británico Nick Hornby. La pieza propone una comedia romántica adulta, atravesada por la crisis de pareja, la madurez y la revisión de los vínculos largos.

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Wexler interpreta a Ana Laura, una gerontóloga que trabaja con personas mayores y que, al mismo tiempo, lleva adelante múltiples tareas: la casa, la crianza, el colegio de los hijos y la organización familiar. Su pareja, en cambio, es crítico musical y se muestra más estático frente a ciertas responsabilidades. Tras 15 años juntos, la relación entra en una crisis que los lleva a iniciar una terapia de pareja, donde empiezan a salir a la luz temas silenciados y verdades postergadas.

Según la actriz, la obra no se queda en la superficie del conflicto amoroso, sino que propone rescatar el valor de los vínculos extensos, aquellos que hoy parecen “fuera de moda” en tiempos de inmediatez y de relaciones fácilmente descartables. Aun cuando la adaptación prescindió de referencias muy específicas del contexto inglés —como las alusiones al Brexit—, la historia conserva su esencia universal y dialoga con la realidad local sin caer en guiños forzados.

Vínculos, ciclos personales y una carrera diversa

En lo personal, Wexler reconoce que el personaje la interpeló en un momento de cierre de ciclos y revisión de etapas de su propia vida afectiva. Casada durante muchos años y madre de una hija, la actriz encontró en el texto disparadores que la llevaron a preguntarse qué hizo con sus propias crisis, cómo se reacomodaron sus decisiones y qué huellas dejaron esos procesos.

La llegada de El estado de la unión se produce, además, luego de su participación en Los pilares de la sociedad, una obra de fuerte contenido social y político. Ese contraste le permitió transitar dos universos muy distintos casi en simultáneo: por un lado, una crítica al entramado social y, por otro, una comedia romántica de poscuarentena y madurez, lo que ella define como “compartimentos” donde se guardan sensibilidad y pensamiento.

Desfinanciamiento cultural y refugio en el teatro

Consultada sobre el desfinanciamiento del Instituto Nacional del Teatro, el INCAA y otras medidas del Ejecutivo, Wexler fue tajante: “Las posibilidades se cerraron para todos de una manera impresionante. No se debía tirar y destrozar todo con ignorancia”. Para la actriz, la cultura no solo genera identidad y entretenimiento, sino también recursos económicos, y hoy se siente particularmente castigada.

Sin embargo, insiste en que las crisis pueden ser una oportunidad para revisar lo que no funcionaba y pensar nuevas formas de organización. En ese marco, el teatro aparece como refugio ante la casi total ausencia de ficción nacional en la televisión abierta. Frente al avance de las plataformas, donde “el actor no decide nada” y no hay continuidad laboral, Wexler destaca el lugar del escenario como espacio de encuentro directo con el público, similar a lo que ocurrió tras la pandemia.

“No puedo destrozar todo con ignorancia. Si me paro solo en lo que no hay, no construyo”, resume Wexler al pensar el futuro del sector cultural.

El estado de la unión se presentará en el teatro Picadero, de viernes a domingos a las 20, a partir del 3 de abril, como una invitación a reflexionar sobre el amor, los vínculos largos y la necesidad de reconstruir, también desde la cultura, en tiempos de incertidumbre.

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